martes, marzo 29, 2005

El 3 Abajo, 8 En Medio




Yo conoci el billar cuando aun era un puber descarriado, y desde el primer momento quede enganchado a ese aparantemente simple pero en realidad complicado arte, entendi empiricamente lo que era la geometria, la fisica, la transferencia y conservacion del momentum angular...en fin, aprendi como se debe aprender el billar: jugando.

Me la vivia en el billar, mi "casa" (asi se le decia a tu local habitual) era el Billar de 5 de Mayo, por el centro, llegaba temprano, jugaba y veia jugar a los chinguetas, me iba a comer y regresaba, ya en la noche Rafa, el encargado, cerraba y toda la banda se quedaba jugando y chupando (ahi yo nomas los veia, por que ya eran ligas mayores, pero se sentia chingon que te dejaran quedarte)

Terminajos como no la veo, te alambrearon, le falto chile al novio, demasiado fino, entre ceja y oreja, nalgueala, llevatela a tu casa, te presto una pala, ponle pelos, de primaria, ida y vuelta, ponle pasto, la saltarina, la correlona, te dicen armando, coyote, dominguero, un salvavidas, esta negada, las chicas traen problemas, etc, etc, era nuestro lenguaje diario, la corrupcion del lenguaje como amalgama entre personajes extraños unidos por una aficion.

Aprendi, y aprendi bien, sacaba masses, armaba mi juego, les acomodaba zapatos a diestra y siniestra a mis amigos (un zapato es cuando dejas con todas sus bolas arriba al contrario, por lo regular se acaba el juego en una sola tirada; el que abre mete todo) Incluso alguna vez entre en un torneo y quede entre los primeros ocho, (de cuarenta, no esta mal) y me elimino un cabron que se llamaba Roberto Gomez Bolaños, maldito sea ese doppleganger de Chespirito.

Pasaron los años y deje de frecuentar mi casa, asi como cualquier otro billar, cuando llegaba a ir a alguno, era llevando a una mujer para pasar el rato o para tomar una cerveza, deje de jugar en serio y concentrado, jugaba como el 90% de los que acuden a los billares-cantinas-pub tan de moda hoy; al primer tiro sin pensar en el siguiente, pffft.

Hacia mas de un año que no jugaba billar, fui el jueves pasado a uno y con mucha tristeza descubri que he perdido el toque, aun veo los tiros, pero ya no los tiro, y eso es aun mas frustrante.

Cuando era adolescente tenia todo el tiempo del mundo para jugar y mi mayor anhelo era tener un taco profesional, pero no tenia dinero para uno, ahora que puedo costearme ese gusto, no tengo tiempo para usarlo, asi es esta cochina vida, una broma a destiempo.

Aun asi, el jueves, por un par de horas, me senti de nuevo aquel adolescente greñudo que podia jugar seis horas sin pensar en nada mas que cantar la 8, snif.


Yo.

4 comentarios:

Anastasia Beaverhousen dijo...

Ay compartimos la misma pasion! Y que tiempos aquellos cuando me la zorreaba de la secu para ir a jugar billar al centro. Juventud divino tesoro...

Alice dijo...

¿ya no eres un púber descarriado?

ahora que eres?????

ji ji ji

Huevo dijo...

Obvio:

Un adulto descarriado.

Anónimo dijo...

Recuerdo cuando yo solo veia y mis amigos se divertian, de tanto ver un día que me animé a jugar les gane a todos mis amigos. Dicen por ahí que aprende uno más viendo qué jugando; Claro pero se tiene que practicar.

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