jueves, octubre 20, 2005

Sentido (In)Comun

Es frecuente decir que el sentido común es el menos común de los sentidos. Ciertísimo.

El otro día llegue a la fuente de sodas (fuente de sodas: lugar en donde no hay fuentes ni sodas) del COSTCO y me forme como indio en la única fila -india- que había. Hasta ahí todo bien, mi primer encuentro con la falta de sentido común se da con la señora que, acompañada de tres niños, llega a al mostrador a ordenar. El sentido común nos dice que si vas a un lugar dispuesto a comer, ya debes tener una idea aproximada de lo que deseas, y más aun, que si llevas formado un par de minutos, puedes ocuparlos para terminar de decidirte. Pues bien, la señora decidió esperar hasta el momento que la señorita de la caja le pregunto "¿Que va a ordenar?" para voltearse y preguntarle a los niños "¿Que van a querer?, los que estábamos en la cola soltamos un bufido sincronizado.

El segundo encuentro con la falta de sentido común fue cuando, viendo que la fila comenzaba a impacientarse, abrieron una segunda caja para atendernos. Ahora bien, el sentido común nos dice que, como en cualquier lado —desde la Patagonia hasta Burkina Faso, pasando por Irapuato y Salamanca— que se haya formado una fila, se lleva un orden, así, hasta un chimpancé entendería que el que esta detrás mío llego después de mi. ¿Que sucedió? Que cuando la cajera dijo "pase" los que estaban hasta el final de la fila se precipitaron a la otra caja, logrando que el cabron que tenia 12 segundos de haber llegado lo atendieran antes que a los que ya llevábamos 5 minutos. Aquí el error también es de la cajera; primero por depilarse las cejas de un modo tan espantoso y luego porque ella tenia que haberse dirigido al que seguía en la fila, no a los de atrás. Los que quedamos en la fila soltamos otro bufido sincronizado. (en ese momento nos felicitamos por nuestra sincronía y quedamos de vernos otro día para seguir practicando)

El tercer y último encuentro con la falta de sentido común se dio cuando ya estaba sentado, leyendo y empacándome un chicken bake. De reojo alcance a ver que un señor con una niña me miraba titubeante, por mi mente paso un fugaz pensamiento: "Ni lo intentes". Esperaba que el señor fuera telépata y captara el mensaje, pero no, por fin se decidió y acercadose, me dijo:

Oyes, que crees?, se me olvido mi credencial, ¿podrías prestarme la tuya tantito?

Un par de consideraciones al margen. Si uno presta su credencial y un mamon de COSTCO se da cuenta, puede cancelar la membresía, luego, si es verdad que a uno se le olvido la credencial, no tiene más que ir a atención a clientes para que le den un pase temporal. Bien, ya con esto claro, a lo que voy.

El sentido común nos dice, por lo menos a mi, que no se debe molestar a alguien que esta comiendo, mas aun si esa persona tiene metida la nariz en un libro. Pues aun así, al señor se le hizo muy fácil preguntarme, justo cuando tenía metido un pedazo de chicken bake en la boca, si le podía prestar mi membresía. Voltee y le dirigí la mirada mas fría que pude, —tan fría que la temperatura de mi refresco bajo 5.4° Fahrenheit, luego saque mi membresía y la puse en la mesa con un bufido. —esta vez sin sincronía— (si, se la preste porque aun con todo lo anterior, no soy un mounstro y la niña me miraba expectante, como miran los niños que expectan algo).

A pesar de lo que podría parecer, yo soy una persona que trata, dentro de todo lo posible, obedecer el sentido común, o en todo caso, trato de comportarme con civismo. Respeto los señalamientos viales, ocupo un solo cajón de estacionamiento (y cuando alguien lo hace mal, por ejemplo, ocupando cajón y medio, me estaciono de tal manera que le jodo lo mas que pueda; dejándolo encerrado u obligándolo a meterse por una ventana.) etc., etc., civismo carajo, civismo.

Y aun podría aceptar que todo esto lo hago no por ser muy buena persona, sencillamente, no hago muchas cosas porque me caga que los demás las hagan. Soy de las personas, por ejemplo, que en la carretera, si solo hay un carril disponible y veo venir por el retrovisor a alguien rebasando por el acotamiento, clavo el auto cerrándole el paso, y así me voy, a la altura del lugar que ocupaba, pero sin avanzar mas, me han mentado la madre por media hora y no me he quitado, ¿Por que? Por que me caga que la gente piense "Ahh, mira, por ahí puedo pasar" ¿Y los demás somos idiotas o que? ¿Creen que a mi no se me ocurrió hacerlo? claro que si, pero si lo hago, voy a causar un desmadre mas adelante, al querer meterme a huevo en una fila que no respete desde un principio.

Si hay algo que me asquea son los chayotes y ese tipo de actitud; la alevosía, el encaje, el "me vale madres". Y desgraciadamente los mexicanos hacemos de ella un modus vivendi, y eso me da mucha lastima. No se si sea un problema cultural, social o hermenéutico. Yo solo desearía que hubiera un poco mas sentido común, que como dije al principio, es el menos común de los sentidos.



Yo.

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