viernes, noviembre 25, 2005

¿Uh? ¿Quien?

El martes, por azares del destino (de nuevo El Universo Confabulándose En Mi Contra®) tuve que disfrazarme.

Yo creí que este año ya la había librado, ya que la cena de fin de año se cancelo. Pero no, debido a un evento en la oficina, tuve que ponerme lo que mucha gente no se quita mas que para dormir; un traje.

Como muchos de los que me conocen sabrán, verme a mí con traje y corbata es tan sorprendente como ver entrar a un langostino en bata a una misa dominical. De hecho, mi mama, cuando sabe que voy a disfrazarme, me pide que me tome fotos, snif.

Así que enfundado en la cosa esa, me dispuse a soportar los comentarios de media oficina.

—Uy, ¿donde es la boda?
—¿Que? ¿Eres chambelán?
—¿Ya vas a hacer tu primera comunión?
—¿Tu quien eres?

Y mi jefe rematando:

—Ja! No te reconocí cuando te vi.

A lo que yo muy serio respondi:

—Yo tampoco me reconocí cuando me vi en el espejo.

Y cosas por el estilo, pueden imaginárselas; las escuche todas.

Pero hubo algo a lo que no supe que responder. Primero, una de las secretarias me dijo:

—¿Pacheco? Para nada...

Yo nomás puse cara de:

—¿Uh?

(Inténtelo; solo tienen que levantar una ceja mientras bajan la otra, arrugar un poco la nariz y emitir un sonido que suena a algo así: "¿uh?")

Y seguí de largo, preguntándome porque lo de pacheco, ya que según yo, disfrazado así podría pasar por muchas cosas, menos por mariguanillo.

Y de rato, alguien más:

—¿Que paso? ¿Y Barbie?

A lo que yo pensé:

—¿Con Ken? ¿Que chingados...?

Y así otras dos veces mas. A la cuarta tuve que preguntar a la que me había dicho:

Ella: —¿Que paso Pacheco...?
Yo: —¿Que chingados es eso de Pacheco?
Ella: —¿No sabes?
Yo: —*Si se, nomás que debido a ciertas particularidades que no vienen al caso, me gusta reafirmar lo que ya se, es algo así como amor al eco, a la reverberación o una fijación con los deja vú's provocados, o simplemente, soy un imbecil al que le gusta hacer preguntas estupidas* No, no se.
Ella: —Ahh, es que hay una novela en donde sale un trajeado...
Yo: —Uh? (si, ya saben, la ceja levantada, la nariz arrugada...)
Ella: —Si, y pues te pareces.
Yo: —¿Y eso es bueno o es malo? (Alguna vez me dijeron que me parecía a Yahir, del que yo no sabía nada. Después, cuando supe quien era, lo tome como un insulto)
Ella: —No pues es bueno.
Yo: —*Verga...es malo* Ok....

Hasta ahora, buscando en google averigüe quien es ese guey, y no mamar, tambien ahora descubro que no es la primera vez que me relacionan con esa mamada. Hace unos días otra vieja me había dicho que tenia los ojos de un tal Andrés Palacios (lo cual es una mentira asquerosa e infundada: yo tengo mis propios ojos, que son míos de nacimiento.) y ahora me doy cuenta de que es ese mismo monigote.

Chale, prefiero mil veces ser emparentado con Luis Felipe Tovar que con un metrosexual telenovelero.






Yo.

No hay comentarios.:

Visitas

Seguidores

Busqueda.


Archivo del blog