viernes, febrero 24, 2006

Mas De Computitos

¿Recuerdan a los computitos genéricos de los que me quejaba en este post?

Pues bien, ayer movieron de lugar la impresora del área. Hasta aquí todo bien. El computito genérico cargo la impresora y la movió 110 centímetros a la izquierda. La prendió de nuevo y se fue.

Primera señal de alarma:
Mando a imprimir algo y nomás no sale.

Segunda señal de alarma:
Una compañera manda imprimir algo y nomás no sale.

Tercera señal de alarma:
La hipopotamo que se hace llamar practicante esta comiendo churritos con singular alegría y uno de los botones de su mounstruosa panza apunta directamente hacia a mi. Me hago a un lado para evitar sufrir una muerte humillante.

Cuarta señal de alarma:
Otro compañero manda imprimir algo y nomás no sale.

Quinta señal de alarma (falsa):
Algo burbujea en mí estomago y temo que sea un pedo con premio, analizo brevemente la situación y después de un burbujeo clave, decido que es un pedo común y corriente, oloroso tal vez, pero sin peligro.

Sexta señal de alarma:
¿Que no son suficientes con tres? No mamar.

Hablamos a soporte. Mandan al computirico (computito genérico, para abreviar, las palabras no crecen en los árboles, saben?). Llega y mueve, si, literalmente, mueve el cable de red. No funciona. Apaga la impresora. Prende la impresora. No funciona. Habla por teléfono con otro computirico y los dos se pasan 15 minutos prendiendo y apagando la impresora. Me salgo de ahí.

Cuando regreso, después de haber salvado al mundo —como todos los días a esa hora— intento entrar a mi correo y, oh, oh sorpresa... ¿Que sucede? Sucede que mi puto correo tiene el mismo problema de aquella vez. Llamo a soporte y regresa el computirico.

Esta vez ni siquiera espero a ver la ya familiar escena, así que me salgo de nuevo, esta vez, a condenar al mundo —que es lo que hago todos los días a esa hora— y cuando regreso, por fin puedo entrar a mi correo.

Adivinaron; no puede haber sido tan fácil.

Cuando intento imprimir de nuevo, me aparece un mensaje: "No hay ninguna impresora configurada". Hablo al inframundo (la oficina de soporte) y pido con el computirico que arreglo mi maquina. Cuando preguntan quien fue, sudo frío.

¿Que dice uno en estos casos?

"Pues es uno de ustedes, que suda y, mmm... habla en una frecuencia subsónica, como los elefantes, porque nadie puede escuchar que dice, y además... ehh, si.... además, no se, usa una chamarra como la que seguro traes puesta tu y también... uhh... ah si, también es feo (el 98% de los computitos son espantosos, el otro 2% es una alucinación colectiva) y seguro no tiene vieja."

Después de que toda el área de soporte pasa por el teléfono, por fin logro hablar con el computirico correcto. Cuando le comento sobre el problema, me dice:

—Ahh, es que tu tarjeta de red no sirve y por eso no reconoce la impresora.
—¿Y como es que antes si la reconocía?
—Ehh, pues no se, pero se la tenemos que cambiar, porque no sirve
—¿Pero porque antes de que le metieran mano si funcionaba perfectamente y después ya no?
—Pues no se, pero como ahorita no tenemos, vamos a ver como le hacemos.
—Bueno, una ultima duda, ¿Porque si arreglaron el correo ahora no reconoce la impresora?
—Porque la tarjeta de red no sirve.
—Ok.


Colgué muy, muy lentamente el teléfono, mirando a lontananza, convencido de haber tenido la primera comunicación hombre-alcachofa de la historia.

Una vez mas, los computitos salvan al mundo.

*sigh*



Yo.

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