viernes, julio 14, 2006

Inocencia perdida.

Corría el año de 1999. Yo era un inocente muchachillo de 22 años. La primavera era más brillante y el largo invierno susurraba promesas de un año mejor. El mundo y yo éramos más jóvenes y más bellos.

Hacia poco tiempo había adquirido con las ganancias de todo un verano que gane reparando el granero de los Henderson mi primer Playstation. En mis ratos de ocio, entre la cosecha de los dorados campos de trigo y la recolección de las manzanas carmesi, navegaba por el mar de las novedades que la consola me ofrecía. Fue así que, un día como cualquier otro, mientras corría por lo campos haciendo cabriolas y mis risas retumbaban por el valle en donde mis ovejas pastaban, me tope con un juego que habría de robarme la inocencia y sacarme los pedos y la caca del susto.

(Píquenle aquí pa' entrar en ambiente.)


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Este juego era Silent Hill.

Para ese entonces ya vivía solo, y tengo que reconocer, que a mis 22 años, ya habiendo probado de sobra mi hombría y valor al cogerme gordas pelear con osos, tenia que jugarlo, a las 2 de la mañana, con la luz prendida.

Incluso a veces, cuando Paty estaba dormida, yo le bajaba al volumen para no despertarla, pero eso solo era un pretexto, por que la interferencia de la radio —que anunciaba la cercania de un monstruo— ya me tenía los putos pelos de punta.

Muy pocas cosas me han dejado con una sensación de opresión, de incomodidad, de algo malévolo; las novelas de Lovecraft y Bailando por un Sueño, por ejemplo. Pero Silent Hill fue diferente en un aspecto; un libro se lee en un par de días; la televisión se apaga, pero en un videojuego, uno esta sintiendo esa opresión durante horas y horas y días y días.

Pero divago.

Por fin vi Silent Hill, la película. No pude quedar mas conforme.




Por ahí el puñalon se queja de que la historia no es muy buena, pero el se la come y su opinión no cuenta.

La historia esta bien, hicieron mas de lo que se necesitaba, la historia de los juegos es un desmadre que ni a uno mismo le queda muy claro (los 5 finales del primer Silent Hill, por ejemplo), aquí armaron un argumento lógico y sin si aceptamos tácitamente y sin pedos el lado demoníaco demasiadas mamadas. Los que parecen buenos no son tan buenos y los que parecen malos no son tan malos. Y sobre todo, la protagonista no cae en la pusilanimidad (¿existe esa palabra?) tan socorrida por los gringos hoy en día.

Los aciertos que vi se pueden contar por montones; todos los primeros 20 minutos son un regalo para los fans, desde el accidente, pasando por la persecución en el patio enrejado y los bebes, hasta la llegada de Cybil y el abismo en el camino, snif.

La cámara en algunas escenas también es un guiño enorme (cuando en una escena en un callejón toma desde arriba a Rose y a la siguiente de lado desde una cochera), lo mismo que la música mecanizada y disonante en los momentos clave.

Otro aplauso se los llevan los monstruos, sobre todo Pyramid Head. Muchos nos cagamos cuando en SH2 te seguía por las escaleras, arrastrando el enorme cuchillo. Y verlo aquí blandiendo tamaño animalote (como yo cuando voy a mear) fue priceless.

Y los pequeños detalles, fan service como la lámpara en el pecho de Cybil, la "poca munición", la enfermera, el mapa en el hospital, ahh, snif.

Mención aparte merece la transformación de Silent Hill, que pasa de la versión normal, a la versión foggy y luego a la versión inferno. En el juego, llegaba un momento en el que ya no querías que el cambio viniera; los nervios medio destrozados no querían saber nada mas de aquellos ruidos industriales, de las risas de los bebes ni de la interferencia en el radio. Yo deje de jugar varias veces en esos momentos, nomás para desestresarme.

Tal vez lo único que quedo un poco fuera de lugar solo en cuanto al videojuego fue el gore y la acción (SH se trata mas de esquivar y pensar que de atacar), pero no me quejo, le dio un toque "incorrecto" a una película que no necesitaba de ello, como diciendo "Ahora aguantense esto". Bien. Y si alguien no disfruto la escena Singing in the rain alike de la iglesia, tiene pedos.

Y el final fue perfecto, nada de "Tan tan, y fueron felices para siempre". Nada, solo tristeza, melancolía. Esa misma sensación es la que dejaba el juego. Y eso señores, hace de Silent Hill una buena película.

Al que no le haya gustado, ya sabe el procedimiento: dos cuadras a la derecha, tres a la izquierda y luego de cabeza a un pozo.



Yo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

XD muy buena bro pero no se puede colocar mensajes :( , felizmente que soy un mounstro en computacion xD jajaja muy buena brother :) si esque puedes me podrias mandar el link del juego ? esque yo he jugado un silent hill algo extraño donde estan unos muñecos de conejo pero no puedo saltar :( bueno hasta luego men cuidate :D

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