lunes, julio 31, 2006

Mas surrealismo bancario.

Hace rato en el banco tuve una de esas experiencias surrealistas.

El banco, para variar, estaba hasta su puta madre. Frente a mi, estaba una señora acompañada de -supongo- su mama, una "adulta mayor" que, por lo que pude juzgar, era de clase acomodada.

La señora mayor estaba indignadisima porque solo habia tres cajas funcionando, entre las dos despotricaban contra Bancomer. Para mi desgracia, la señora que estaba detras de mi comenzo a hacerles segunda. Pronto, una cuarta vieja arguendera de dos lugares mas atras se les unio.

El inconforme grupo cambiaba sus sabias y profundas reflexiones sobre mi hombro. Yo intentaba inutilmente leer mi libro, y aunque por lo regular tengo un poder de concentracion soberbio (o en otras palabras, soy bastante competente a la hora de ignorar a la gente molesta) esta ocasion simplemente no pude ignorar la perorata de las pinches viejas.

Asi que lo unico que pude hacer fue fijar la vista en el libro y darme de cabezasos mentales, rogandole a Buba que la fila avanzara rapido.

Yo se que la gente tiene derecho a inconformarse y a expresarlo, pero, ¿Cuando interfiere ese derecho con mi propio derecho a no escuchar pendejadas?

Mas aun, si por lo menos dichas quejas sirvieran de algo, bueno, tal vez no me importaria. Pero el hecho de quejarse solo porque si, sin ningun proposito real mas que la necedad de hacerle saber a 15 personas que uno esta molesto (15 personas a las que, dicho sea de paso, le importan cinco kilos de reata dicha molestia) se me hace muy pendejo y molesto.

Esta es una muestra de la amplia gama de necedades, lugares comunes y pendejadas llanas que me recetaron:

-"En España, BBV es completamente diferente, aqui, como somos mexicanos, nos tratan mal."
-"Claro, España tiene pocos recursos, pero la gente es rica porque vive de lo que sacaron del Fobaproa de aqui"
-"Yo vengo llegando de los Angeles y ahi todo es diferente, hasta el clima es diferente"
-"Jacobo Zabludowsky una vez dijo que era muy triste ver la diferencia entre Mexico y España"
-"Claro, alla solo producen aceite de oliva y tienen terratenientes, y aqui que tenemos hasta petroleo, miren como estamos"
-Deberian poner a los ejecutivos en las ventanillas, ahi solo se estan haciendo tontos"
-"Me dijo el gerentucho ese que si saco mi tarjeta de cliente preferente, el mismo me atiende, puras mentiras"
-"No pues es que se gastan nuestro dinero en lugar de contratar mas cajeros"

Pero la pendejada surrealista que solto la vieja que estaba frente a mi (la mama acomodada de la hija acomodada) si me dejo pendejo perplejo:

-"Ojala que gane el Sr. Lopez Obrador, para que todo esto se acabe"

Ah chinga.

Aqui si me dieron ganas de preguntarle como iba a ser eso. No se si Obrador va a atender personalmente una caja en un banco, o si va a contratar mas cajeros, o si incluso va a regalar tarjetas de clientes preferentes al pueblo. Sinceramente no se como es que la señora veia la solucion a la larga fila del banco en que el Peje sea presidente o no.

No se si sea de risa o de llanto que una persona vea a alguien -quien sea- como un autentico salvador del pueblo, que va a terminar con las malvadas filas bancarias. Segun la señora, Obrador es la solucion a todo, la panacea, el mana caido del cielo, un superman con capa amarilla...

Vamos, a mi el Peje me caga tanto la madre como me caga Calderon; no tengo favoritos, por mi los dos pueden irse a la mierda. Pero es revelador ver como la gente se aferra de una imagen, de una ilusion -a todas luces falsas, no importa quien sea presidente; los problemas de este pais no los puede arreglar una sola persona (ni empeorar demasiado, hablando de eso)-, anhelante por un cambio, por un mesias todopoderoso.

Estoy seguro que esa misma señora voto hace 6 años por Fox, creyendo que iba a solucionar lo de Chiapas en 15 minutos, de ahi, supongo, nace la misma esperanza de que Lopez Obrador acabe con las filas de quincena en Bancomer.

Y me dicen pendejo a mi.

Bah.



Yo.

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