lunes, julio 31, 2006

Mas surrealismo bancario.

Hace rato en el banco tuve una de esas experiencias surrealistas.

El banco, para variar, estaba hasta su puta madre. Frente a mi, estaba una señora acompañada de -supongo- su mama, una "adulta mayor" que, por lo que pude juzgar, era de clase acomodada.

La señora mayor estaba indignadisima porque solo habia tres cajas funcionando, entre las dos despotricaban contra Bancomer. Para mi desgracia, la señora que estaba detras de mi comenzo a hacerles segunda. Pronto, una cuarta vieja arguendera de dos lugares mas atras se les unio.

El inconforme grupo cambiaba sus sabias y profundas reflexiones sobre mi hombro. Yo intentaba inutilmente leer mi libro, y aunque por lo regular tengo un poder de concentracion soberbio (o en otras palabras, soy bastante competente a la hora de ignorar a la gente molesta) esta ocasion simplemente no pude ignorar la perorata de las pinches viejas.

Asi que lo unico que pude hacer fue fijar la vista en el libro y darme de cabezasos mentales, rogandole a Buba que la fila avanzara rapido.

Yo se que la gente tiene derecho a inconformarse y a expresarlo, pero, ¿Cuando interfiere ese derecho con mi propio derecho a no escuchar pendejadas?

Mas aun, si por lo menos dichas quejas sirvieran de algo, bueno, tal vez no me importaria. Pero el hecho de quejarse solo porque si, sin ningun proposito real mas que la necedad de hacerle saber a 15 personas que uno esta molesto (15 personas a las que, dicho sea de paso, le importan cinco kilos de reata dicha molestia) se me hace muy pendejo y molesto.

Esta es una muestra de la amplia gama de necedades, lugares comunes y pendejadas llanas que me recetaron:

-"En España, BBV es completamente diferente, aqui, como somos mexicanos, nos tratan mal."
-"Claro, España tiene pocos recursos, pero la gente es rica porque vive de lo que sacaron del Fobaproa de aqui"
-"Yo vengo llegando de los Angeles y ahi todo es diferente, hasta el clima es diferente"
-"Jacobo Zabludowsky una vez dijo que era muy triste ver la diferencia entre Mexico y España"
-"Claro, alla solo producen aceite de oliva y tienen terratenientes, y aqui que tenemos hasta petroleo, miren como estamos"
-Deberian poner a los ejecutivos en las ventanillas, ahi solo se estan haciendo tontos"
-"Me dijo el gerentucho ese que si saco mi tarjeta de cliente preferente, el mismo me atiende, puras mentiras"
-"No pues es que se gastan nuestro dinero en lugar de contratar mas cajeros"

Pero la pendejada surrealista que solto la vieja que estaba frente a mi (la mama acomodada de la hija acomodada) si me dejo pendejo perplejo:

-"Ojala que gane el Sr. Lopez Obrador, para que todo esto se acabe"

Ah chinga.

Aqui si me dieron ganas de preguntarle como iba a ser eso. No se si Obrador va a atender personalmente una caja en un banco, o si va a contratar mas cajeros, o si incluso va a regalar tarjetas de clientes preferentes al pueblo. Sinceramente no se como es que la señora veia la solucion a la larga fila del banco en que el Peje sea presidente o no.

No se si sea de risa o de llanto que una persona vea a alguien -quien sea- como un autentico salvador del pueblo, que va a terminar con las malvadas filas bancarias. Segun la señora, Obrador es la solucion a todo, la panacea, el mana caido del cielo, un superman con capa amarilla...

Vamos, a mi el Peje me caga tanto la madre como me caga Calderon; no tengo favoritos, por mi los dos pueden irse a la mierda. Pero es revelador ver como la gente se aferra de una imagen, de una ilusion -a todas luces falsas, no importa quien sea presidente; los problemas de este pais no los puede arreglar una sola persona (ni empeorar demasiado, hablando de eso)-, anhelante por un cambio, por un mesias todopoderoso.

Estoy seguro que esa misma señora voto hace 6 años por Fox, creyendo que iba a solucionar lo de Chiapas en 15 minutos, de ahi, supongo, nace la misma esperanza de que Lopez Obrador acabe con las filas de quincena en Bancomer.

Y me dicen pendejo a mi.

Bah.



Yo.

sábado, julio 29, 2006

Push Start

Estaba escribiendo un post largo, pero me dio una hueva enorme y le di delete a todo.

Y apesar de lo que digan ciertos puñales, no tengo un problema con el juego; mi vicio gammer se compensa con mi vicio por el alcohol y otras cosas.

Y ya, esperen la Bloggerfette o algo asi que esta organizando Lauro, miles de sorpresas estan por venir.

Bleh.



Yo.

lunes, julio 17, 2006

Latingamer Tour o Como perder una tarde de domingo.

Ayer domingo fuimos al mentado Latingaymer Latingamer Tour, que se anunciaba como algo "Que le daría envidia al Titanic". Claro, después de 60 años bajo el agua, hasta una lata de chiles Herdez debe de darle envidia al cacharro ese.

El "evento" se dividía en dos partes, una de las cuales era la "exhibición", que consistía en subirte a la caja de trailer esa y jugar, durante unos 10 minutos aproximadamente, un par de juegos de la lonchera, la caja de zapatos, el PS2 y el 360.

La otra parte era la del torneo; torneo organizado con las patas.

Uno se formaba durante un buen rato, pasaba, jugaba contra un niño, ganaba, ingresaban la victoria en tu "cuenta" y te salías a formar de nuevo. Una y otra vez. No importaba que perdieras; solamente contaban las victorias. Esto es una pendejada, porque el merito no estaba en ganar, sino en estar de aferrado formándose una y otra vez. Al final del día, los dos monos con más puntos pasaban a otra eliminación en Monterrey o algo así.





Yo solo me forme dos veces (en las cuales, obviamente, gane). Para empezar, en el Dead or Alive soy bastante malon, solo se lo necesario para hacer un par de combos y me defiendo con años de colmillo retorcido en juegos de peleas. Si hubiera sido en mis buenos tiempos de Tekken, si me hubiera quedado toda la tarde, pero mi vieja mula ya no es lo que era ya no es lo que era.





Y ya, como dije en el video, hay algo bastante estupido e irónico en el hecho de estar formado bajo el rayo del sol para luego meterse a una caja apestosa a jugar durante 5 minutos el mismo juego que puedes jugar en tu casa, sentado, con buen sonido, en una televisión mas grande, en línea y con una cerveza en la mano. Pero así somos de idiotas los niños hombres.

De hecho todo el sábado nos la pasamos jugando DOA en línea, contra un cubano en Miami que era cabroncisimo; en toda la tarde solo le pudimos ganar una vez, snif. Luego nos desquitamos con un pueltoliqueño, al que le reprochábamos cosas como Menudo, Ricky Martin y Daddy Yankee, entre carcajadas decía: "Pelo a mi no me gusta el legeton!" jaja.

Termino esto con una joya expresada el sabado:

"Recuerda, a una persona no debes juzgarla por sus actos, cualidades o defectos, eso no importa; a una persona debes juzgarla según el tamaño de su televisión".



Yo.

viernes, julio 14, 2006

Inocencia perdida.

Corría el año de 1999. Yo era un inocente muchachillo de 22 años. La primavera era más brillante y el largo invierno susurraba promesas de un año mejor. El mundo y yo éramos más jóvenes y más bellos.

Hacia poco tiempo había adquirido con las ganancias de todo un verano que gane reparando el granero de los Henderson mi primer Playstation. En mis ratos de ocio, entre la cosecha de los dorados campos de trigo y la recolección de las manzanas carmesi, navegaba por el mar de las novedades que la consola me ofrecía. Fue así que, un día como cualquier otro, mientras corría por lo campos haciendo cabriolas y mis risas retumbaban por el valle en donde mis ovejas pastaban, me tope con un juego que habría de robarme la inocencia y sacarme los pedos y la caca del susto.

(Píquenle aquí pa' entrar en ambiente.)


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Este juego era Silent Hill.

Para ese entonces ya vivía solo, y tengo que reconocer, que a mis 22 años, ya habiendo probado de sobra mi hombría y valor al cogerme gordas pelear con osos, tenia que jugarlo, a las 2 de la mañana, con la luz prendida.

Incluso a veces, cuando Paty estaba dormida, yo le bajaba al volumen para no despertarla, pero eso solo era un pretexto, por que la interferencia de la radio —que anunciaba la cercania de un monstruo— ya me tenía los putos pelos de punta.

Muy pocas cosas me han dejado con una sensación de opresión, de incomodidad, de algo malévolo; las novelas de Lovecraft y Bailando por un Sueño, por ejemplo. Pero Silent Hill fue diferente en un aspecto; un libro se lee en un par de días; la televisión se apaga, pero en un videojuego, uno esta sintiendo esa opresión durante horas y horas y días y días.

Pero divago.

Por fin vi Silent Hill, la película. No pude quedar mas conforme.




Por ahí el puñalon se queja de que la historia no es muy buena, pero el se la come y su opinión no cuenta.

La historia esta bien, hicieron mas de lo que se necesitaba, la historia de los juegos es un desmadre que ni a uno mismo le queda muy claro (los 5 finales del primer Silent Hill, por ejemplo), aquí armaron un argumento lógico y sin si aceptamos tácitamente y sin pedos el lado demoníaco demasiadas mamadas. Los que parecen buenos no son tan buenos y los que parecen malos no son tan malos. Y sobre todo, la protagonista no cae en la pusilanimidad (¿existe esa palabra?) tan socorrida por los gringos hoy en día.

Los aciertos que vi se pueden contar por montones; todos los primeros 20 minutos son un regalo para los fans, desde el accidente, pasando por la persecución en el patio enrejado y los bebes, hasta la llegada de Cybil y el abismo en el camino, snif.

La cámara en algunas escenas también es un guiño enorme (cuando en una escena en un callejón toma desde arriba a Rose y a la siguiente de lado desde una cochera), lo mismo que la música mecanizada y disonante en los momentos clave.

Otro aplauso se los llevan los monstruos, sobre todo Pyramid Head. Muchos nos cagamos cuando en SH2 te seguía por las escaleras, arrastrando el enorme cuchillo. Y verlo aquí blandiendo tamaño animalote (como yo cuando voy a mear) fue priceless.

Y los pequeños detalles, fan service como la lámpara en el pecho de Cybil, la "poca munición", la enfermera, el mapa en el hospital, ahh, snif.

Mención aparte merece la transformación de Silent Hill, que pasa de la versión normal, a la versión foggy y luego a la versión inferno. En el juego, llegaba un momento en el que ya no querías que el cambio viniera; los nervios medio destrozados no querían saber nada mas de aquellos ruidos industriales, de las risas de los bebes ni de la interferencia en el radio. Yo deje de jugar varias veces en esos momentos, nomás para desestresarme.

Tal vez lo único que quedo un poco fuera de lugar solo en cuanto al videojuego fue el gore y la acción (SH se trata mas de esquivar y pensar que de atacar), pero no me quejo, le dio un toque "incorrecto" a una película que no necesitaba de ello, como diciendo "Ahora aguantense esto". Bien. Y si alguien no disfruto la escena Singing in the rain alike de la iglesia, tiene pedos.

Y el final fue perfecto, nada de "Tan tan, y fueron felices para siempre". Nada, solo tristeza, melancolía. Esa misma sensación es la que dejaba el juego. Y eso señores, hace de Silent Hill una buena película.

Al que no le haya gustado, ya sabe el procedimiento: dos cuadras a la derecha, tres a la izquierda y luego de cabeza a un pozo.



Yo.

miércoles, julio 12, 2006

Olores, dolores y whiskey.

El Arbol hablo sobre un catalogo de los olores de nuestra memoria, la intención era organizar una especie de cadena en donde las personas agregaran sus demonios olores personales, tratando de no repetirlos. Es innecesario decir que siendo yo la persona que soy, la intención original no me importa, pero inmediatamente empecé a recordar mis dolores.

—Uno de los olores que tengo mas grabados en la memoria es el de una casa. De quien era esa casa no viene ahora a cuento. Ni siquiera se exactamente que producía ese olor, pero toda la casa olía así, creo que era una combinación de jabón de manos y humor personal. Años después, cuando alcanzo a detectar ese olor en algún lugar (me ha pasado un par de veces) inmediatamente entro en un deja vu comatoso, que me transporta al umbral de una puerta que significo mucho alguna vez.

—El olor del vestidor del deportivo al que iba cuando era niño. Olía a viejo y a humedad. Hasta la fecha, he detectado trazas similares en todos los gimnasios a los que he ido, y a veces, me encuentro mirando aquel viejo locker de metal en el que escondía páginas de fotonovelas pornográficas.

—La loción Stefano....Stefano...Stefano...el Hombre. Yo era un mocoso que entraba al cuarto de mi papa y le robaba unas gotas, luego salía corriendo de la casa para que nadie me oliera. Cuando tuve mi propio dinero, fue de las primeras cosas que compre. Hasta la fecha, por ahí tengo una botella casi vacía, como un homenaje a los tiempos cuando todo era mas difícil fácil.

—El olor a hospital. Odio los hospitales. Odio la certidumbre de lo frágiles que podemos ser. He estado un par de veces en ellos, a veces internado, a veces de visita, pero su olor me produce nauseas y ansiedad, una ansiedad que no se calma hasta que otro olor familiar impregna mis sentidos.

—Olor a tierra mojada, a madera, a mañana fría. Lugar común por excelencia. Pero es cierto. Cuando éramos niños, en navidad, los tíos se juntaban y nos llevaban a todos los primos a Amecameca a cortar nuestros árboles de navidad. Recuerdo perfectamente la caminata sobre la hojarasca y las agujas de pino. El frío del pequeño serrucho y el corretear entre los árboles, buscando el mas frondoso. Luego cortar el tronco, honor reservado para el hijo mas grande de cada familia. La madera dura, mojada, el lodo en las rodillas. Luego, de regreso, juntar montones y montones de piñas para luego pintarlas de dorado y colgarlas del árbol. Creo que de ahí viene mi gusto por acampar; por que las incomodidades no me importan; por que me encanta despertarme una mañana fría, helada, salir de la tienda de campaña y recibir de lleno el impacto de uno de los olores preferidos de mi infancia.

—El olor de un tatuaje. O mas bien, el olor que se produce cuando se hace un tatuaje. Es olor a tinta, a sudor, a sangre. Es un olor muy particular, penetrante, que se me quedo grabado en la mente después de hacer docenas de ellos. Me recuerda otra época, otros lugares, otras personas.

—El olor de la comida de mi mama, acompañado del omnipresente siseo de la olla de presión. También este es un olor que supongo cada uno reconoce como propio, pero no importa. En lo personal, es un olor que no eche en falta hasta que estuve fuera de mi casa, a los 20 años. Desde entonces, jamás he vuelto a tener un olor similar en ninguno de los lugares en los que he vivido. A veces, cuando voy a casa de mis padres, me quedo parado junto a la barra de la cocina, escuchando ese siseo y oliendo mis recuerdos, saboreando sobrellevando mi independencia.

—El olor a sexo llenando una habitación. Ese olor fuerte, agrio, que pica en la nariz y que se impregna en manos, cara, cuerpo. Supongo que es un olor que apela a nuestra parte mas feral, mas básica, al cerebro primitivo. Cuando tenemos ese olor encima, nada puede vencernos, nada necesitamos, somos el macho alfa. Aunque en realidad, solo somos títeres de las feromonas. Aun así, es un olor que encuentro delicioso.

Y por ultimo, un caso aparte, porque no es un olor que yo reconozca, mas bien, es un olor que reconocen en mi.

—Mi olor. Mi olor al día siguiente, una mezcla de loción, sudor, whiskey y cigarro. Se que suena desagradable, pero me han afirmado que es un olor que lejos de ser repulsivo, es, al contrario, atrayente. Yo solo puedo asegurar que mi sudor no apesta, vamos, yo sudado no hiedo, solo huelo fuerte, esto aunado a los demás aromas, forma una combinación extraña que, repito, me han afirmado es imborrable.

Hay mas olores y recuerdos menos específicos y mas difíciles de describir. La memoria olfativa, a diferencia de la visual o auditiva, tiene la cualidad de ser emotivamente mas especifica; podemos recordar el rostro o la risa de una persona, pero por mucho que nos separe el tiempo o la distancia, nada nos acerca mas a ella que percibir de pronto su aroma flotando en el aire.



Yo.

lunes, julio 10, 2006

La poesia rabona de Ricardo Arjona

El primer contacto que tuve con el Serrat de las chachas fue allá por 1993, con la canción "Mujeres", canción gracias a la cual cualquier gorda jorobada se sintió indispensable para los hombres. Tengo muy presente esa canción, ya que, aunque era un ladrillazo musical, era perfecta para probar woofers y amplificadores.

Recuerdo que hace mucho tiempo, creo que cuando salio su segundo disco, le dije a alguien que Arjona, para componer sus letras, no hacia mas que recurrir a la comparación absurda, a la contradiccion ridícula y a la exageracion burda. Sus letras no hablan más que de confrontar dos términos o situaciones ilógicas; por ejemplo, veamos estos tropos tan logrados:
"Y sigo aquí
tan solo como un rubio en Harlem
Y sigo aquí
tan solo como un hipie en Siberia"

O:
"Y si habitaran la luna
Habría mas astronautas que arenas en el mar
Mas viajes al espacio que historias en un bar."

También:
"Yo trovador y tu estudiante de economía
Tu con los números yo con la filosofía"

Y esta otra joya:
"Como querer bajar a pedradas una estrella fugaz
Como querer encontrarse un humano sin antifaz
Como decir que Hitler murió en paz
Y que el Guasón jamás uso un disfraz"

Carajo, cuanto lirismo. No cualquiera habría podido rimar cuatro renglones terminados en "az".

Desafortunadamente por ley solo es posible entregar un solo Premio Nóbel a un país tercermundista, y como el de Guatemala ya se lo dieron a Rigoberta Menchu, (Premio Nóbel de Moda Verano-Invierno) Arjona se ha quedado sin el de literatura, que por propios meritos le correspondería.

Y esto es solo de su primer disco. De hace 13 años.

Uno pensaría que un artista tiene que evolucionar hacia nuevas formas o métodos en su quehacer creativo, que la retroalimentación y las experiencias vividas al correr de los años forzosamente se tendrían que ver reflejadas en su obra. Un artista debe reinventarse cada cierto tiempo, de lo contrario, su arte deja de ser tal, para convertirse en articulo de producción en serie.

Hoy escuche en el radio el nuevo sencillo de Arjona, "A ti" o algo así. La letra va por estos rumbos:
"A ti que por despecho estas pensando con los pies
A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía
Si nunca dije la verdad fue por que la verdad siempre fue una mentira
A ti te estoy hablando a ti aunque te valga madre lo que estoy diciendo”

Y me sorprendió darme cuenta de que Arjona ha logrado lo que según yo, solo habían conseguido el Tri, Jaguares y Mana; grabar el mismo disco 8 veces. De hecho, se podría afirmar que han grabado la misma canción 12 veces durante 8 discos.

Carajo, debería patentar esa formula para escribir canciones, porque en una de esas, hasta yo me hago compositor, miren, es fácil:

Solo es cuestión de escoger algunos antónimos y conceptos contrarios:
—Tu
—Yo
—Vida
—Muerte
—Frío
—Calor
—Odio
—Amor
—Pene
—Vagina
—Mar
—Desierto

Luego los mezclamos aleatoriamente:
—Tu
—Odio
—Frío
—Pene
—Amor
—Vida
—Vagina
—Calor
—Desierto
—Yo
—Mar
—Muerte

Despues solo llenamos los huecos:
"Y tu odio frío
hizo que mi pito llorara un río
Y mi condenado amor
vivía anhelando tu vagina con ardor
Y cuando mis ganas me dejaron seco como un desierto
tu solo dijiste "Pa' ti no hay, menos pal tuerto"
Así que, pinche vieja
yo me voy al mar a hacerme una puñeta
no importa que después la mano
me huela a sardina muerta."

Y por ultimo, nomas le ponemos una guitarrita, cuatro acordes, lo multiplicamos por 12 y Voila! Tenemos un disco y tres lustros de carrera.



Yo.

sábado, julio 08, 2006

San Luis Potosí me da miedo :(

Ayer fuí con mi jefa a las oficinas de la empresa que están en San Luis Potosí. Cuando terminamos, preguntamos si alguien podía llevarnos a un restaurante cerca, porque teníamos que regresar en chinga. Una gorda se apuntó y se fue con nosotros.

Las oficinas están exactamente a la entrada de la ciudad, así que cuando preguntamos por un restaurante cerca, lo hicimos porque queríamos salir fácilmente. Pues bien, la gorda, aprovechando la gorra, nos llevó a un buffet de carne dentro de la ciudad. Mi jefa, viendo que poco a poco nos alejábamos de la entrada, soltó un ácido "Lo bueno es que estaba cerca".

Cuando nos estacionamos, nomás por joder, lo hice pegadísimo a una camioneta. Mi jefa es flaca y salió sin pedos, pero la gorda pujó y pujó, yo nomás me hice pendejo mirando a lontananza.

Ahora bien, San Luis Potosí es un pueblote con algunos puñales, pero eso es normal. Lo que no es normal es la gente en conjunto. Me explico.

¿Han tenido esa sensación, cuando saben que algo esta mal, pero no saben exactamente qué es?

Pues así me sentía mientras veía a la gente en el restaurante. Todos eran raros. No puedo decir exactamente en que consistía esa rareza. Eran pequeños detalles, que en una sola persona no llamaban mucho la atención, pero al verlos en una multitud, sobresalían como tampón mal puesto.

Por ejemplo, ésta de aquí, tenía la frente muy angosta, esa de allá, la nariz muy larga. Aquel los brazos muy cortos, el otro muy largos. Una tenía la cara rara, como saltona, otra mas, la cintura muy arriba. El mesero tenía las orejas muy atrás; la mesera usaba calcetines blancos con zapatos negros y tenía las cejas hacia arriba. Una señora cargaba un abdomen hinchado como balón, y otra era enana de la cabeza, como jíbara. Ese de allá era muy viejo, éste de aquí muy joven. Un tipo usaba sandalias y cinturón blanco, su novia, una güera, tenía las raíces negras. El que trapeaba era muy blanco y el que cobraba muy negro. Cuando me paré al baño, entró un señor con los hombros más angostos que he visto en mi vida. Cuando salí, me cruce con una señora que caminaba como pato. No sé, la gente era rara. Y era TODA la gente, todos tenían un no sé qué que qué sé yo que ponía los pelos de punta.

Hasta la comida era rara. En un guiso que parecía carnitas en salsa roja, nadaban pedazos de piña. Había algo que parecía pay de manzana...pero era pastel de carne con barbQ. Y no tenían Coca, sólo Pepsi. El horror.

Es como si San Luis Potosí hubiera sufrido un accidente radiactivo, como en Chernobyl, y todos sus habitantes sufrieran mutaciones sutiles e imprecisas pero horribles en conjunto. Como elenco de Troma.

Lo digo en serio, la gente me frikeó. Tal vez la ciudad fue poblada originalmente por una sola familia y se casaron entre ellos, brrr.

Me fuí de ahí sudando frió y sólo hasta que salí de la ciudad pude respirar tranquilo.

Hay lugares a los que no deberían llegar carreteras.







Yo.

miércoles, julio 05, 2006

El Computito que creia ser hombre.

Desde hace unos días mi monitor ha estado fallando. De pronto, la parte superior derecha (si dividimos la pantalla en 4 partes) empieza a vibrar como si se estuviera cagando de miedo. Eso duraba unos pocos minutos y no era excesivamente molesto.

Pero hoy temprano comenzó a hacer otra gracia. Dos para ser exactos.

Primero, en los procesadores de texto (o al posicionarme sobre una caja de escritura) al cursor le sale un fantasma (a lo mejor por eso el monitor se caga de miedo); me refiero a que tengo una imagen doble del maldito cursor.

Y la otra es que pareciera que en algunos lugares de la pantalla, faltara una columna vertical completa de píxeles; o sea, me enciman las letras, por ejemplo, parece que la P se esta cogiendo a la R, o que la O esta anoréxica.

Así que con todo el dolor de mi corazón llame a...

[Redoble de tambor]

...soporte, snif.

El espécimen computito que llego en esta ocasión era un poco mas interesante (tanto como puede ser mas interesante una almeja que una ostra) que los anteriores computitos genéricos.

Este tenía el descaro de creer que tenía personalidad y encanto. Habrase visto tal atrevimiento.

¿Porque digo que creía tener personalidad y encanto? Por varios detalles.

Primero, cuando entro a nuestra área, lo hizo saludando en voz alta. Ahora bien, todos sabemos que los computitos de soporte deben ser (así esta escrito en las tablas de la Ley que Diosito Bimbo le dio a Adán en el monte Everest) seres grises, opacos, y sobre todo, silenciosos. A nadie le interesa escuchar lo que tienen que decir, a menos que sea un: "Ya funciona" "Ya llego su nuevo CPU" o "Perdón por haber nacido".

Después, con un atrevimiento que rayaba en el insulto, saludo de beso y se puso a hacerle platica a una de las mujeres del área. Ella, poseedora de un gran corazón, hacia el esfuerzo de medio mostrarse interesada en la platica sosa del computito; de vez en cuando soltaba un "ahh", un "Mjm" o hasta un "Ahmiratuquebuenaonda" mientras seguía trabajando. Incluso tuvo la generosidad del voltear a verlo una vez.

Después de esto, el computito, sintiéndose Bill Gates (el Rodolfo Valentino de los geeks) se acerco por fin a mi lugar.

Desgraciadamente, justo en ese momento, el monitor dejo de funcionar mal. Es por todos conocido que los computitos se niegan a creer que una computadora este fallando a menos que explote en sus mismas caras. Y aun así dirán "Ha de haber ingresado mal su password, el CPU esta funcionado bien".

Le explique la falla, sabiendo de antemano que iba a suceder (los computitos de soporte son tan predecibles como una vaca)

Yo: —Mira, a veces, el monitor empieza a vibrar aquí...

CP: —Ahh, eso pasa cuando ponen dos monitores juntos.

El monitor mas cercano al mío esta a 3 metros. Moví los ojos significativamente.

Yo: Ese es el mas cercano, y no se ha acercado mas en, mmm, nunca.

CP: —Ahh, entonces eso pasa cuando la impresora le mete interferencia electromagnética.

Aquí es donde me empieza a cagar la costumbre que tienen los computitos de subestimar a todos los usuarios. Una cosa es que tengan que lidiar con secretarias estupidas que abren todo lo que les llega al correo y otra es que quiera impresionarme con un terminajo y que suponga que no se diferenciar una interferencia magnética en un monitor (todo el que tenga alguna afición por los equipos de audio y video sabe los pedos de no tener blindaje magnético) de una falla diferente.

Yo: —No, no es interferencia, solo vibra esta parte, no todo el monitor.

CP: —Mmm...Pues si fuera la tarjeta de video fallaría siempre o no fallaría.

Yo: —Pues falla a veces.

Y aquí remató con una joya de la hueva e incapacidad computita:

CP: —Bueno, pues déjame checarlo, lo voy a estar monitoreando por la red a ver que pasa.

Aquí nomás lo mire como diciendo "Aja, y yo voy a monitorear como me crecen los pelos de los huevos. Ándale guey, ya vete a la verga a seguir rascándote las nalgas y a intercambiar chistes pendejos con los demás computitos".

Yo: —Ok.

Ya le pedí a Activo Fijo un nuevo monitor.

Y luego los computitos se preguntan porque son vírgenes y nadie los quiere.



Yo.

domingo, julio 02, 2006

La Odisea Sexenal o Como votar responsablemente.

Por fin, el día tan esperado por los mexicanos y por el gremio de plomeros de indochina, ha llegado.

El sábado tuvimos —para variar— una jocosa reunión en mi casa, el pretexto fue la celebración del hecho de que en este pueblo no hubo ley seca, (o si la hubo, los del Oxxo y Extra que están por mi casa, ni se enteraron). Supongo que hay cierta ironía y algo de absurdo en ponerse pedo nomás porque se puede.

A eso de las 12 de la noche ya estábamos pedísimos he hicimos una de las pendejadas clásicas de las borracheras caseras: ponernos a cocinar una porquería con los ingredientes a la mano, para acabar con un súbito y furioso ataque de hambre ebria. Creo que me quede dormido sobre la mesa a las 4 de la mañana, snif.

Borrachos, huevos y hornos de microondas no son una buena combinacion.


Eso fue el preludio del día de hoy, domingo 2 de julio, en el que, con una muy decente y merecida cruda (muy decente porque después de la ingente cantidad de cerveza y tonayan que ingerimos, lo lógico hubiese sido haber amanecido con dos o tres sentidos menos) me encontré reuniendo fuerzas para ir a ejercer el tan cacareado derecho/obligación de tachar un papelito con un crayoncito.

Tengo que decir que por poco y no llego; todo el día estuve tirando hueva, pensando, como buen mexicano, "Al rato voy" y ese "Al rato" se alargo hasta las 5:30, hora en la que por fin me anime a levantar el culo de la cama, me puse una gorra y salí por la puerta, como regularmente hago.

No recordaba bien el procedimiento, aunque vote en las elecciones pasadas, mi espantosa —pero muy divertida— costumbre de machacar mis neuronas con alcohol borro todo rastro de dicha ocasión, así que me dirigí a la casilla que me correspondía, cerca de mi antiguo domicilio.

Llegue exactamente a las 5:50, y la casilla estaba vacía. Bueno, en realidad estaba llena de gente que se veía muy aburrida. Pero no había votantes. Tanta era su aburrición que cuando llegue, todos se me quedaron viendo. Me sentí como niño en escuela nueva. No se si fue por mi carota de crudo, la garrapata en el hombro o el sombrero de charro que traía, pero me sentí regañado cuando un monito en una mesa me pidió mi credencial y ladro mi nombre hacia lontananza, como mayordomo en baile del Márquez de Uchurrugutia.

Me dieron unas hojitas de colores y me señalaron una especie de letrina, mocha por abajo. Yo pensé: "Ni madres que cago ahí" pero no, esa pseudoletrina (que metáfora tan ad hoc!) era en donde podía ejercer mi inalienable derecho a anular mi voto.


Mi papeleta. Que bonita.


Pero ya estando frente a las boletas no es tan fácil. Es increíble como tanto bombardeo mediático puede pesar en ese momento. Si yo que soy un chingón seguro de mis convicciones, sentí las miradas de reproche de todo el país sobre mi hombro. No quiero pensar como reaccionarían los humanos comunes y corrientes, pobres. Pero después la megalomanía dio paso a un pensamiento mas claro y acertado; como bien dijo Bart en una ocasión, sentí un poco de remordimiento, hasta que recordé que esa tanda de imbeciles quería gobernarme.

Y el momento había llegado, ¿Que haría? ¿Que pondría en ese intimidante espacio en blanco?

Dejando a un lado las payasadas, en verdad no supe que podría hacer. ¿Votar por uno de los pequeños? ¿Y así tal vez asegurarles el registro y con ello seguir manteniéndolos inútilmente con nuestro dinero? Ni madres. ¿Votar no por alguien, sino contra alguien? Tampoco, no se porque, pero no me atraia esa opción. Así que de nuevo, solo me quedaba poner algo en ese mentado espacio en blanco.

Fue en ese momento, cuando lo miraba detenidamente, sentí que algo se abría paso a través de mi cabeza.

En realidad lo que se abrió paso, no a través de mi cabeza, sino de mi nariz, fue un estornudo, creo que la mesa estaba muy fría.

Pero después del estornudo supe, en un golpe de inspiración, lo que tenia que hacer.

Si no podía decidirme en ese momento, ¿Porque no traerme mi espacio en blanco para pensarlo con mas calma?



Eureka.


Ahora si, tranquilamente y sin presiones, puedo decidir que poner en el espacio en blanco. A eso le llamo yo votar responsablemente.

Espero que dentro de un par de semanas ya tendré mi decisión. Mientras tanto, nadie puede acusarme de no haber votado...aun.

Resumiendo.

Pros:

  • —Dentro de 3 o 4 años, si el desempeño del que haya ganado es bueno, podré poner su nombre en mi voto y decir "¿Lo ven? Yo sabia que ese era el bueno" En cambio, si resulta ser un idiota, pondré el nombre del contrario y diré "¿Lo ven? Yo sabia que era un idiota."
  • —Nadie puede reprocharme haber regalado mi voto, porque aquí lo tengo, duh.
  • —Puedo probar con un lápiz y hacer cuantos dibujos obscenos se me ocurran, además, las visitas pueden jugar gatos o timbiriches en el, haciendo que yo luzca como un gran anfitrión.

Contras:

  • —Nomás uno. Cuando me decida, ¿Alguien sabe donde puedo ir a depositar mi voto?




Y tu, ¿Votaste responsablemente?




Yo.

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