jueves, julio 03, 2008

Islas.

Uno de los temas más recurrentes en la ciencia ficción es la telepatía. Como dije en el post pasado, el tema ha sido tratado posiblemente desde todos los ángulos posibles e imaginables, algunas veces con resultados regulares y otros con un acierto estremecedor.

A mi la cuestión de la telepatía siempre me ha fascinado –no porque la crea posible, sino por sus implicaciones-. Comparto la visión de muchos escritores, que la consideran, más que un don, una maldición. El hecho de poder conectarse con otra persona a un nivel tan profundo y completo no puede menos que atemorizar. ¿Y como no va a ser así, si muchas veces ni siquiera nosotros sabemos que es lo que hay dentro de nuestra propia cabeza? Entonces, la idea de que alguien pueda abrevar de la poza más profunda y privada que tenemos, sin estar siquiera seguros de que reside ahí, no puede más que provocar incomodidad.

Por otro lado, esta la visión fatalista de la carencia de telepatía, filón que también ha sido explorado muchísimas veces.

Y las implicaciones que produce esa aproximación son más deprimentes aun.

Porque en el fondo, no somos mas que islas, islas rodeadas de otras islas. Aunque compartamos el mismo lugar en el mundo, en el fondo estamos aislados de los demás por nuestras propias fronteras, por nuestras propias limitaciones de comunicación. Nunca logramos acercarnos del todo a los demás, a lo mucho, si tenemos suerte, podremos lograr formar una especie de archipiélago con las personas más cercanas a nosotros, pero eso es todo. Aunque en el fondo compartamos un lecho marino comun con personas similares, en la superficie estamos separados, no importa que la distancia sea poca o mucha, al final nunca hay una comunicación total.

Podemos compartir muchas cosas con alguna persona, incluso a veces llegar a sentir ese chispazo efímero de la comprensión total, pero la mayoría del tiempo, solo andamos a los tumbos, tratando inútilmente de representar con burdas palabras los sueños y pesadillas que pueblan el interior de nuestra psique, tratando de que la otra persona los viva y comparta con la misma intensidad y precisión que nosotros.

Y de ahí proviene la soledad, la verdadera soledad. No del hecho de no tener montones de amigos; no del hecho de no tener una persona a la que amar. Proviene de sentirse aislado, rodeado de otras soledades, sin la posibilidad de mirar directamente en el interior de las personas y sentirnos acompañados, completos.

Pero, ¿A quien le importa?

25 comentarios:

DerbX dijo...

"Y de ahí proviene la soledad, la verdadera soledad." ¿y cuantas personas hay igual por el globo?

yo me apunto en la lista.

Como decía Paez: "estar contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado"

liddell dijo...

hay hay hay!! la soledad hay hay!!
que mamada, eso déjaselo a los chamaquitos pubertos.
Esta chido tu blog.

Ing tedO dijo...

Me acordé de un episodio de Garfield donde Orson encuentra un collar que hace que pueda escuchar los pensamientos de los otros animales de la granja.

periquillo dijo...

A mí.

Amairany dijo...

Tienes Razon...

l.h. dijo...

"...por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti. "

John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions

La soledad duele, pero es necesaria. Compartirse a sí mismo es a veces grato, pero te orilla a perderte cada vez más como individuo, y eso tambien duele.

Quisiera pensar que la clave está en el equilibrio de la alternancia, aunque...¿quien sabe que demonios será eso?

pasemos pues la vida buscando, aunque no los sepamos.

limbocolectivo dijo...

wow!
yea!
snif!
cierto.

Eo dijo...

yo prefiero ser corcho que isla, por lo menos no me hundo... a webo

men dijo...

pues si woey pero ya,ya.

ya no te falta mucho para que seas un pinche emo.





pinche cabron

Lilián dijo...

Ya lo había dicho. Aunque cueste creerlo, Vesper Lynd lo había definido ya en Casino Royale (la novela original de Ian Fleming):

Las personas somos islas. Nunca nos tocamos en realidad.

(Por supuesto; Bond es más inteligente cuando sugiere juntar ambas islas y formar una península. Ahora. Esta noche)

Otra metáfora que me gusta mucho, en lo personal, es la que emplea Sabato -pronúnciese Sábato, aunque por ser italiano no lleva acento- en El Túnel. Juan Pablo Castel vivía dentro de su propio túnel, aislado por completo del "ancho mundo". Y cuando creyó encontrar la comprensión -total o parcial- de una persona, descubrió que en realidad miraba por una de las ventanas de su túnel. Creyó viajar en túneles paralelos, pero comprobó después que el único aislado era él.

Luis dijo...

Han usado el termino Emo tan indiscriminadamente que ya perdio el sentido y la gracia que alguna vez tuvo.

Clap, clap, clap.

ME VALE VERGA dijo...

emo jajajajaja no en verda no repite conmigo

emo jajajajajajaj ya ves que no




no yo nadamas aqui de pinche hablador

men dijo...

no, no se ha usado indiscriminadamente,
los que han comprado esa etiqueta desde un maldito principio han ido en ese fin,
pinches emos me cagan

donkanonjitamelorosamachingon dijo...

Yo/Nosotros/Gaia no tenemos ese problema

Luis dijo...

Best Comment Today.

Karma dijo...

tsk


Y alguna vez todos fuimos unidos como un Pangea tambien que se fue separando hasta convertirnos en esas islas????


Acht, ya me pusiste a filosofar...

(Just) Danito dijo...

a la pinga! unas chelas? va

r0bs dijo...

¿Qué es telepatía?

Srta. Pelo dijo...

Qué buena analogía la de las islas.

Me gusta ser una isla, me molesta que alguien se empeñe en formar un archipielago conmigo.

Sí, en definitiva todos estamos solos, e incluso dentro de nosotros mismos a veces parece que hay varias islas. Los sentimientos con los pensamientos a veces no encajan, y hasta se la rayan.

Yo de niña sentía que había personas que podían leer mis pensamientos. Entonces pensaba cosas feas, dramáticas o sucias, para ver la reacción del que estaba leyendo mis pensamientos. Curiosamente sí reaccionaban, entonces los insultaba en mi mente para ver qué hacían.

Tuve una niñez requete muy tierna.¡Hell, yeah!

Srta. Pelo dijo...

"Han usado el termino Emo tan indiscriminadamente que ya perdio el sentido y la gracia que alguna vez tuvo."

A mí ya me aburrió que me digan emo. Además creo que ya me lo creí.

¡Adiós mundo cruel!

Luis dijo...

Lo que tienes son pedos, por eso me caes bien.

Alex dijo...

A mi...

Anónimo dijo...

Indigente mental,

I am fucking Ibiza!

Y te la volviste a masticar. Este post no es mas que un remedo de algo ya muy muy sobado.

Anonimo fuck off

Anónimo dijo...

He tenido esa reflexión desde hace buen rato. Solo que yo lo visualizo como un enorme bote de canicas. Aparentemente están todas juntas, apretadas. Pero si te acercas, verás que el punto de contacto entre cada una de ellas, es diminuto, insignificante.

Con mucho esfuerzo, puedes hacer que el área de contacto llegue a ser a lo máximo la mitad de cada una (como dos tortillas juntas). Jamás llegarás a conocer más de la mitad del otro(a).

D.

Ana Paula dijo...

"Podemos compartir muchas cosas con alguna persona, incluso a veces llegar a sentir ese chispazo efímero de la comprensión total, pero la mayoría del tiempo, solo andamos a los tumbos..."

ssssssss peliagudo tema por ahora,
Irónicamente, sola me siento mejor haciendo turismo interior. Ya extrañaba mi orilla solitaria.

Soledad la que he sentido cuando mis palabras rebotan en otros oídos... una mirada directa al interior haría q la pangea se formara de nuevo, pero como tal cosa no se puede, resignada estoy a la torpeza de la comunicación humana.

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