miércoles, agosto 13, 2008

Walkaways.

El sábado se cumplen cuatro años desde que empecé este blog. La historia de por qué y cómo la he contado creo que en cada aniversario y ya no me dan ganas de volver a hacerlo.

De hecho, ya no me dan ganas de seguir escribiendo y es por eso que cierro el blog.

La razones son varias; estoy aburrido, todo lo que escribo me parece ciclado, ya me tienen hasta la madre con sus comentarios pendejos y predecibles, no me siento a gusto escribiendo sobre ciertas cosas, etc. etc.

Se da la coincidencia que al cumplir los cuatro años también se alcanza el millón de visitas. Esto no significa nada, pero me parece un detalle curioso y muy ad hoc. Este blog que empezó de la nada, que nunca pidió un link ni se promociono por visitas, se acaba cuando alcanza algo de lo que muchos piden su limosna. Irónico.

Ahora bien, no quiero darle a esto los tintes dramáticos que no merece, porque si bien cierro este blog, no significa que deje de escribir.

Hace un tiempo empecé a escribir en otro blog, si bien seguía siendo yo, utilice un seudónimo (David, como el protagonista de ese libro que tanto adoro, Muero por dentro) y escribí sobre temas que nunca he tocado aquí. Aquel blog –que por cierto, ya no existe- me sirvió para entender un par de cosas. Primero, me di cuenta de la autocensura que aplico aquí y me recordó lo bien que se sentía escribir cuando no me leía nadie. Además, me di cuenta de algo muy curioso: muchos de los que vienen a este blog a comentar, en realidad no lo hacen porque quieran aportar algo, no, simplemente vienen para llamar la atención y jalar visitas a sus respectivos blogs. ¿Cómo lo sé? Fácil, por que en muchos de esos blogs comente con aquel seudónimo y ese personaje fue ignorado de la misma manera que yo los ignoro aquí. Al no ser ese comentarista dueño de un blog visitado, no merecía retroalimentación. Así que no se quejen; citando aquel famoso libro de cuentos: con la vara que midas serás medido. Como dije, curioso.

Pero divago. Ese blog cumplió con lo suyo y desapareció, pero dio pie a la creación de otro blog, en el que escribo actualmente. Y no, no le voy a hacer promoción, no voy a “dar pistas” ni mucho menos; no me interesa que lo lean, no me interesa que se convierta en el mismo chiquero que este blog. Tampoco me estoy escondiendo ni estoy adoptando otra personalidad. El día que alguien lo encuentre, supongo que no será difícil reconocerme. Como sea, no me preocupa. Hace cuatro años este blog empezó de cero y a los dos meses ya tenía un flujo creciente de visitas, en el otro blog, llevo exactamente 1 3 visitas y por más incomprensible que parezca, eso me llena mucho porque es una de las visitas más valiosas que he tenido en mucho tiempo.

Ahora bien, este blog ya murió una vez. Aquella muerte duro varios meses. Mis razones fueron validas en ese momento, pero nunca me decidí a darle el golpe de gracia. Y esta vez tampoco lo haré.

Este blog me ha dado y me ha quitado mucho. Gracias a el conocí a varias de las personas que han marcado mi vida, de la misma manera, también gracias a el, he pasado algunos de los peores momentos que recuerdo. Puedo asegurar sin exagerar que este blog me destrozo media vida en al menos dos formas. Pero aún así, sea bueno o sea malo, es mío y le tengo mucho cariño, así que probablemente vuelva a escribir en el, no se cuando ni como, pero por lo mientras, bajare la cortina.

Y ya, nunca me han gustado las despedidas y menos aun las que solo le interesan a una persona.

Que el último apague la luz.


No big differences these days
Just the same old walkaways
And someday
I’m gonna stay
But not today.


¿Gracias?

Aunque parezca lo contrario, soy una persona muy respetuosa –o en todo caso indiferente- de las preferencias religiosas de la gente. Me da lo mismo si alguien cree en un viejito barbon y voyeur, en un elefante con siete brazos, en un gordinflón sonriente o en una vaca apestosa. Me es indiferente siempre y cuando –claro esta- no interfieran conmigo o mi rutina diaria.

Me emputa sobremanera que la vialidad de la ciudad se desquicie por una tanda de imbéciles que creen que recorrer unos cientos de kilómetros en bicicleta es una buena forma de demostrar agradecimiento hacia un ente sobrenatural.

Porque, ¿Qué clase de dios paupérrimo se siente halagado por una peregrinación sin sentido? Según su propio libro de cuentos, le agradecen al dios que construyo el puto universo en seis días, ¿Creen que ese mismo dios se va a impresionar porque Juan de las Pitayas le quita a su bicicleta el huacal en el que reparte la leche y sale de su pueblo pedaleando como poseso hasta llegar a otro pueblo hecho polvo y apestando a esclavo de galera? Que alguien me explique su proceso de pensamiento, si es que existe.

Tal vez me corrijan y digan que no le agradecen a Dios, sino a la Virgencita, bueno, peor aún; nunca he entendido porque gastar saliva besando los traseros de los mandos medios en lugar de ir a sobajarse directamente con el CEO.

Y el colmo de lo incomprensible: mientras estaba atorado en el trafico esperando pasar por el único carril libre que dejaron estos tarados, vi a uno que iba rezagado detrás de un contingente y pedaleaba con muchísimo trabajo; era chaparro, feo y jorobado. ¿Qué carajos estaba agradeciendo? ¿No haber nacido sordomudo?

El mundo esta mal, mal.


lunes, agosto 11, 2008

Muito bem!

Generalmente, el portugués me trae malos recuerdos, pero hace rato Liliane me hizo reír tanto que casi choco. Tip: el español y el portugués son muy parecidos pero con ciertas diferencias vitales, mucho cuidado con lo que le dicen a una brasileña alegre pero distraída.

Yo soy muy malo para los idiomas, no tengo facilidad. Jamás he tomado una clase de ingles; lo mucho o poco que sé lo aprendí oyendo música, viendo películas y jugando RPG’s (Gracias FFVII).

Aunque entiendo un 95% (el otro 5% lo capto por el contexto), leo pésimamente —igual que en español—: lo hago muy rápido y por lo mismo escribiéndolo soy malísimo, siempre tengo que estar recurriendo a mi corrector de estilo de cabecera Calleja.

Si se trata de alemán, recurro entonces a mi estimada Frau Paola, aunque en mis consultas tengo que ser rápido, antes de que empiece a usar su poder mutante que consiste en ponerse a divagar a la menor provocación.

En cuanto a mis dudas en español, antes consultaba con Mulder, pero después me arrepentí:




Ya sólo me falta un consultor en italiano y otro en francés, en el que nomás se decir Sacrebleu! y creo que no se usa desde el renacimiento, snif.


Ironico

Hace unos minutos,entrando al DF, en la caseta de Tepozotlán, estuve a punto de darme en mi madre con una ambulancia.

La culpa fue de la ambulancia, que independientemente de la urgencia al manejar, lo iba haciendo mal.

Mi historia con las ambulancias es espinosa, desde aquélla que hace años no quiso recoger a mi papa después de un accidente (por lo cual casi no nazco) hasta la que, después de que me atropellaron, me dejo parado en la puerta del hospital porque "tenían prisa".

Me dan ganas de no haber esquivado a la de hace rato, nada más para ver quién iba a ayudarnos.


domingo, agosto 10, 2008

sábado, agosto 09, 2008

This night has opened my eyes

He estado releyendo algunas cosas, y desde hace unos días no puedo sacarme una imagen de la cabeza.



El cambio en el rostro de él me provoca escalofríos. El último recuadro lo dice todo.


And I will never sleep again.

viernes, agosto 08, 2008

A hell of a night

Al final de cuentas, termine quedándome en el Hotel Pasadena en Av. Revolución. Para mi sorpresa –yo, que me he hospedado en los mejores hoteles del mundo México- el cuarto estaba bastante decente. Amplio, limpio y aceptablemente cómodo.



Desgraciadamente, hasta ahí llego lo bueno. Me toco un cuarto en el primer piso que daba exactamente hacia Revolución y escuchaba perfectamente el tráfico. Para acabarla de chingar, una de las ventanas no cerraba bien y yo enfermo como estoy me pase la noche con los pies congelados y tosiendo pedazos de pulmón. Además, la almohada no resulto ser un tabique, sino un pedazo de plástico. En serio, debajo de la funda había un pedazo de plástico con forma de almohada, el cual, debido a sus características, creó un baño sauna alrededor de mi cabeza que me hizo sudar toda la noche. A ratos cambiaba de lado y ponía los pies en el sauna de la almohada para que se calentaran y la cabeza hacia la ventana para que se enfriara.

Y, obviamente, las sabanas estaban metidas en el cajón.



Pero eso no fue lo que termino de convertir mi noche en un infierno.

A eso de las 3 am por fin pude conciliar el sueño. Pero mas o menos a las 4:30 me despertaron unos golpazos en la puerta del cuarto de a un lado seguidos de unos gritos de mujer.

No estaba durmiendo profundamente (por el sauna en la cabeza y la tos) pero aun así me sobresalte cabron. Cuando por fin entendí qué estaba pasando, puse atención al drama que estaba ocurriendo a cuatro metros de mí.

(Golpazos en la puerta, voz de mujer histérica y ebria) –¡Ábreme! ¡Soy yo, Rocío! ¡Ábreme! ¡ÁBREME!

(Se abre la puerta y se oye la voz de un hombre, no se entiende lo que dice)

(Portazo, más gritos de mujer) –¡Ya estoy harta! !Harta! ¿Me oyes? ¡Harta!

(Ruido de pasos rápidos, golpe sordo contra la pared, voz de hombre ininteligible)

(Llanto y gritos de mujer dos tonos más arriba que antes) -¿Quién te crees que soy? ¿EH? No soy tu puta, ¿oíste? ¡ESTOY HARTA DE TI!

(Mas ruidos y golpes sordos por todo el cuarto, como en película, una lámpara –supongo- se cae, el hombre sube de tono la voz, pero sigue sin entendérsele)

(Llanto histérico de la mujer, gritos) –¡Y nunca me vas a volver a tratar como hoy! ¿Entendiste? ¡NUNCA! ¡NUNCA! ¡NUNCA!

(Ruido de pasos en el corredor, más golpes a la puerta, otro par de voces indescifrables)

(Discusión entre cuatro, mas gritos y llantos de la mujer, más golpes sordos, así siguen por un tiempo indefinido, sirenas de patrulla en la avenida)

Pase el resto de la noche acurrucado detrás de la puerta, llorando quedito y sujetando una lámpara con las dos manos.


jueves, agosto 07, 2008

Bed Nazi.

Tenía un buen plan para hoy, pero el Universo es puntual al cumplir con su parte al confabularse en mi contra y ahora voy a tener que pasar la noche en el DF, ese hermoso culo de ciudad. ¿Alguien conoce un hotel no muy caro cerca del pedregal? (prefiero gastar mis viáticos en buena comida que en un hotelazo) No importa que sea decente o indecente, mientras este limpio y cerca del hospital Ángeles esta bien, de preferencia sobre periférico, snif.

Por cierto, igual que George Constanza, odio que metan las sabanas en la orilla del colchón, lo aborrezco. Y jamas he encontrado una almohada que no resulte ser un tabique envuelto en un pedazo de tela.

Ahorita libero los comentarios, así que aprovechen, porque sólo quedan 11 días.

miércoles, agosto 06, 2008

Sick.



Hasta los 7 años fui un niño enfermizo que se pasaba una semana al mes tirado en la cama. Fue hasta que mi mama se harto de estar pagando al doctor y yo de tener las nalgas agujereadas que mejor me extirparon las amígdalas y asunto arreglado.

Desde entonces tengo una salud de hierro que ni virus ni bacterias ni plagas pueden mermar. Excepto en algunas raras ocasiones. Y en esas ocasiones, Oh, el horror.

Porque al carecer de amígdalas que reciban todo el peso de la infección, la que recibe de lleno a las bacterias es la laringe completa, y de ahí a que se me infecte todo el aparato respiratorio solo hay un cof de distancia.

Llevo dos putas semanas tosiendo, moqueando y lagrimeando. Tengo la cara mas congestionada que Viaducto a las 2 de la tarde y el cuerpo me duele como si me hubieran apaleado (lo cual no tiene nada que ver con el madrazo que me di en el pelodromo el sábado, en donde dos amabilísimas putas me levantaron diciendo "¿Por qué no puedes ser un cliente normal?").

Ademas, en tres días no he comido más que agua. Si, dije comer agua. Primero, porque toda la comida me sabe a esponja y segundo, porque los antibióticos me tienen el estómago hecho mierda (Esto tampoco tiene nada que ver con el carton, el vodka, el tequila, el whiskey, los dos Torres y las tres cubetas que nos tomamos tambien el sabado).

Por lo menos ya llevaron un jarabito -que es el primero que pruebo que tiene un extrañísimo sabor a miel de maple- y una caja de té. Té de azahar, té de manzanilla, té de limon, té de canela...

Estoy hasta la madre del puto té, cof.

martes, agosto 05, 2008

Regreso.

         — ¿Y qué esperabas que hiciera? —dijo David mirándola a los ojos—. Un día simplemente desapareciste y por mas que te busque y te escribí no volví a saber nada de ti.
         —Sabias que tenía que irme, te lo había dicho —respondió Florencia sin que sonara como una disculpa—. Después de aquella última vez no tenía caso mantener una pantomima de comunicación.
         —Lo se, siempre lo supe, pero no por ello fue mas fácil aceptarlo —dijo él encogiéndose de hombros y girando sobre si mismo.
         David miro de nuevo por la ventana, pero a diferencia de aquella tarde hacía ya más de dos años, ahora el cielo era límpido y una luna clara y brillante opacaba la lechosa luminosidad de la Vía Láctea. Se recargo en el alfeizar y recordó lo ultimo que le dijo aquella vez: "Tal vez en otras circunstancias de mi vida, hubiera sido diferente." Bien, eran otras circunstancias y sus vidas eran diferentes, Increíblemente diferentes. Durante esos dos años las cosas habían tomado uno de esos rumbos que solo se pueden tomar cuando no estamos mirando y no lo esperamos. Sintió sus manos tomando sus hombros.
         —No te estoy pidiendo nada. Jamás te pediría que olvidaras lo que paso, ni siquiera que trates de entenderme —dijo ella con voz firme—. Sé que hice lo que tenía que hacer cuando lo creí correcto y no me arrepiento por ello.
         —Ni yo espero que lo hagas. Me decepcionaría mucho saber que todo aquéllo no valió la pena. Sé que, en cierto modo, necesitábamos lo que paso, antes y después. Quiero pensar que incluso lo que hice hace un mes, hace una semana, ayer, hoy, todo, todo era necesario para este momento.
         —No sé si todo era necesario, pero sé que nunca quise perderte, y espero no haberlo hecho, aún después de todo el tiempo que te dejé solo.
         —Nunca estuve solo —dijo David sonriendo.
         —Sí, lo sé —respondió Florencia.
         Se acerco a él y lo beso. En un instante, todo el tiempo trascurrido desde aquella tarde, desapareció. La Luna los ilumino de lleno.


Fin.




Epílogo.



         David se levanto de la cama y sin hacer ruido se vistió. Miró a Florencia, que dormía profundamente, una vez más. Al igual que aquella noche, salio de nuevo a la calle y, también de nuevo, ella estaba ahí, esperándolo. David sonrío y cumpliendo con su parte del ritual, encendió un cigarrillo y le dio un par de fumadas.
         — ¿Y bien? —pregunto hacia la nada—. ¿Cuánto tiempo va a durar esta vez?
         Nadie le respondió.
         Sonrío mientras aplastaba el cigarrillo con el pie y dijo mientras se volvía:
         — ¿Sabes? No importa, realmente no importa.
         Le dio la espalda a la Noche y cerro la puerta.


sábado, agosto 02, 2008

D7.

Straight as an arrow
Defect, defect
Not straight, not so straight
Reject, reject
Towards anti-social
So dumb, so dumb
Standing on the stairs
Cold, cold morning
Ghostly image of fear
Mayday, mayday
Gonna leave this region
They'll take me with them
Dimension seven.
Oh, lo intente, juro por algo que lo intente.

Sólo quería compartir lo bien que me sentía, pero no, nadie.

Uno, dos, tres, cuatro.

Este soy yo diciendo: ja.

Me fui.


viernes, agosto 01, 2008

Sobre andar de buenas en el Apocalipsis zombie.

No se por que (bueno, sí sé), pero ando de buenas (lo que tambien sé es que no tiene nada que ver con ustedes; porque si mi estado de animo dependiera de de las finísimas personas que leen este culo de blog, me hubiera pegado un tiro antes de escribir “No se por que, pero…”) y no solo eso, también me siento generoso.

Es por eso que, aprovechando que las descargas de los cómics han tenido bastante exito, me complace introducirles una de las mejores novelas graficas de la actualidad –y en general-, una obra que ningún, repito, ningún fan de los zombies puede perderse: The Walking Dead.



De esta serie ya he hablado en el pasado, pero nunca esta de más hacerlo de nuevo:
The Walking Dead is centered around a small-town police officer from Cynthiana, Kentucky, his family, and a number of other survivors who have banded together in order to survive after the world is overrun with zombies. As the series progresses, the characters become more developed, and their personalities shift under the stress of a zombie apocalypse. Fighting growing despair — and occasionally each other — the group searches for a secure location which they can finally call home.
Si metiéramos en una licuadora Lost y todas las películas de George Romero con dos kilos de drama y una pizca de humor y lo servimos en uno de esos tan hipnóticos mundos postapocalipticos, tendríamos The Walking Dead.

Además, todo el comic esta solo en blanco y negro, y un comic tiene que ser muy chingon (Sin City, Maus) para darse el lujo de no necesitar enormes plastas de color para sobresalir. Así es The Walking Dead: crudo, violento, triste, pero sobre todo, perturbadoramente realista. Y no me refiero a los interiores de los zombies arrastrándose por el suelo; me refiero a los personajes, con los que uno realmente se llega a identificar y, sobre todo, encariñar, ocasionando que conforme trascurre la historia, uno literalmente sufra lo mismo que ellos (Calleja no me dejara mentir: el #49 es tan triste y tan lleno de desesperanza que yo hasta me encabrone con Kirkman, el escritor).

Así que aquí les dejo Days Gone Bye, el primer arco argumental (del #1 al 6).

The Walking Dead 1-5


The Walking Dead 6


Aquí conocemos a Rick Grimes, el protagonista (y uno de los personajes mejor logrados que he leído), un policía que es herido en el cumplimiento del deber y que despierta solo en un hospital infestado de zombies. Logra escapar y llega a su casa, solo para descubrir que su esposa e hijo no están. Es entonces cuando empieza su viaje hasta Atlanta, en donde cree que se reunirá con ellos. En el camino se va encontrando con algunos sobrevivientes y juntos enfrentaran uno de los Apocalipsis zombies que más me han gustado.

Así que como buen dealer, les dejo esa pequeña dosis para que se enganchen y después pidan, entre temblores y espumarajos, más de The Walking Dead.



No leer The Walking Dead es…malo.



Y ustedes no quieren hacer enojar a Rick, ¿Verdad?

Visitas

Seguidores

Busqueda.


Archivo del blog