jueves, marzo 05, 2009

Paraíso Perdido.

Capitulo II



Jan salio de su cubículo y se dirigió a una cabina publica. No quería hablar desde su terminal ni por su hiperonda con Tobías acerca del ARNEs. Aún no tenia idea de que traía entre manos, pero conociéndolo (que hasta donde recordaba, era algo más de una década) tenia que ser algo importante. Esta era una medida un tanto paranoica de Jan, ya que el gobierno no era opresor y no había nada de malo en tratar públicamente asuntos sobre el ARNEs; al contrario, la discusión siempre estaba abierta, pero mientras no se encontrara un modo de solucionar los inconvenientes (aún en la discusión abierta hablar directamente de los recuerdos perdidos no era muy usual) la gente perdía el interés rápidamente y volvía a sus propios asuntos.

El malestar de Jan tenia más que ver con lo que venia sintiendo últimamente, y tal vez inconscientemente relaciono su malestar con el ARNEs, culpándolo y quizás por ello sintiéndose mal por hablar del tema.

La rubicunda cara de Tobías apareció en la pantalla

– ¡Jan! ¡Por fin! ¿Tienes tiempo libre esta tarde? Me gustaría comentar contigo unos asuntos que me han tenido ocupados últimamente –dijo Tobías.

– ¿Es sobre el ARNEs? –pregunto rápidamente Jan.

–Así es, he encontrado algo al respecto que quizás te interese. Se trata sobre la perdida de memoria...

–No sé que te propones -le corto Jan bruscamente. –pero sí, supongo que puedo darme una vuelta por tu apartamento por la tarde -dijo ya un poco mas amablemente.

–Esta bien, pero no en mi apartamento, te veré en la cúpula de la terminal Fastolfe, nivel superior, de ahí te llevare a conocer a un amigo.

–Esta bien Tobías, ahí estaré -Dijo Jan y luego corto la comunicación.

El resto de la tarde Jan no logró poner mucha atención a sus tareas. Se preguntaba ansioso que se traería Tobías con el ARNEs, sobre todo con el asunto de la perdida de memoria.

Hacía tiempo que había olvidado como conoció a Tobías, pero no importaba, sabía que se conocían desde la universidad, ya que Tobías tenía una foto de su generación colgada de una de las paredes. Ese era otro aspecto interesante de Tobías, a él no parecía afectarle el tabú sobre el pasado; hablaba abiertamente de él y se rodeaba de imágenes, videos, grabaciones que se lo recordaban constantemente. Esto incomodaba a muchas personas y era por eso que Tobías no era muy popular socialmente.

Pero eso no le importaba, Tobías era un científico muy reconocido que había logrado varios avances en distintos campos. Su excentricidad era uno de sus puntos fuertes. Se le podría considerar como un científico independiente, ya que en esos tiempos sólo se necesitaba un pequeño laboratorio, un par de ayudantes y los ARNEses de cada uno para llevar a cabo una investigación concienzuda. Claro, el genio creativo era algo imprescindible, pero a Tobías eso le sobraba.

Norvak vio a Tobías parado junto a un expendedor de diarios, era la edición de la tarde. Lo saludo amistosamente y empezaron a caminar hacia una de las aceras que se dirigían hacia el complejo de laboratorios debajo de la cúpula Thiari.

– ¿Te enteraste de esto? -dijo Tobías señalando el polímero semirígido y translucido que era el periódico.

– ¿De que habla? -pregunto Jan.

–Nada importante en realidad, por fin han logrado miniaturizar el capacitador Ferger del ARNEs al punto que ya es posible implantarlo en el cerebro de un mamífero pequeño, como un ratón, por ejemplo. -dijo Tobías mientras doblaba el periódico de tal forma que sus esquinas se tocaron.

– ¿Y eso de que servirá? Supongo que la capacidad neuronal de un ratón no es muy impresionante -dijo Jan.

–Así es, sencillamente es una muestra de que ya se puede hacer, y como bien sabes, es un mantra entre los científicos eso de "Si se puede hacer, hay que hacerlo" -contesto Tobías, sacudiéndose las manos del polvillo invisible que había dejado el periódico al evaporarse en sus manos, una vez activada su desintegración al tocarse sus esquinas.

–Si tú lo dices, supongo que es cierto. –respondió Jan.

Continuaron cambiando de aceras hasta que se bajaron en la zona donde se encontraban la mayoría de los laboratorios de la ciudad. Siguieron caminando hasta que dejaron detrás los grandes edificios de los laboratorios importantes, en donde se realizaba gran parte de la investigación y desarrollo técnico del ARNEs. Pasaron una explanada rodeada por una cuidada arboleda y entraron en la zona dedicada a la investigación teórica. Tobías se acerco a un edificio con una placa de bronce en la que se leía, en letras negras: “Laboratorio Trevize”.

– ¿Trevize? ¿Bel Trevize? ¿El famoso ARNista? –Pregunto Jan, sorprendido sobre todo porque había recordado el celebre nombre de sus épocas de estudiante.

–El mismo. Fue mi mentor durante mi especialización, en la que fui su alumno más brillante. Pero desgraciadamente ya me ha olvidado, ha olvidado casi todo y ahora vive solo en una finca en las afueras del complejo –respondió Tobías con una nota de pesar en su voz.

Guardaron silencio y recorrieron varios pasillos que se adentraban por el edificio. Varias puertas de seguridad se abrían a su paso, accionadas por la firma neuronal que el ARNEs de Tobías radiaba en todas direcciones. Después de unos minutos llegaron a una puerta que no sobresalía especialmente de las demás. Tobías entro y Jan lo siguió. Era una habitación grande, aunque no demasiado. En las paredes se encontraban los omnipresentes transmisores de hiperonda del ARNEs, así como también muchos otros aparatos de los que Jan no podía siquiera imaginar su función. Al centro de la habitación se encontraba un sillón ergonómico rodeado de una consola sobre la que un hombre de cabello castaño se reclinaba, revisando ensimismado los datos de una holopantalla que cubría la mitad de su cuerpo, que era alto y macizo, coronado por una cabeza cuadrada en la que dos ojos grises eran enmarcados por unas cejas pobladas.

– ¿Que dicen las lecturas? ¿El índice de retroalimentación sigue estable? –Preguntó Tobías mientras se quitaba el abrigo y lo colgaba en algo que Jan jamás hubiera imaginado que se pudiera usar como perchero, debido a los múltiples y en apariencia costosos sensores que salían en todas direcciones.

–El maldito fluoromarcador sigue oscilando de un lado a otro de la escala, de seguir así creo que tendremos que replantearnos todo el maldito proceso desde el parámetro K8 –Dijo el hombre mientras se incorporaba y veía por primera vez a Jan. –Ah, ¿que tal?, tu debes ser Norvak, Tobías me ha hablado mucho sobre ti, sobre todo anécdotas de la universidad, las cuales obviamente se inventa. A su edad nadie recuerda ya todos esos detalles –se acerco y extendió una enorme mano hacia Jan.

–Jan, este es Kar Gundel, genio incomprendido de nuestra época, más conocido por su lenguaje de piloto remolcador de los asteroides que por sus contribuciones al ARNEs –Dijo Tobías con una sonrisa.

–Mucho gusto. Temo que jamás había oído sobre ti, pero en realidad nunca he puesto mucha atención al campo que ustedes manejan, como la mayoría de la gente hace, supongo –dijo Jan mientras apretaba firmemente la mano de Kar.

–No te preocupes, mientras los ARNEses sigan abriendo las puertas, teniendo a punto la cafetera y borrando el recuerdo del primer amor, la gente no se preocupa demasiado por nosotros. –Dijo Kar riendo.

Jan se sobresalto imperceptiblemente por el comentario. También noto que Kar, al igual que Tobías, hacia caso omiso del tabú sobre el pasado y que parecía cómodo hablando directamente sobre la perdida de memoria. Se sintió un tanto avasallado por la fuerza que irradiaba Kar, pero le agrado de inmediato.

– ¿Que es lo que están haciendo aquí? ¿Más mejoras para el ARNEs? –preguntó Jan mientras miraba curioso en todas direcciones, como si la respuesta que buscaba estuviera parpadeando en alguna pantalla perdida en el laboratorio.

–Todo lo contrario mi amigo, todo lo contrario –Dijo Kar mientras le guiñaba un ojo a Tobías.

–No entiendo –respondió Jan. – ¿No es este un laboratorio teórico? Hasta donde entiendo, los ARNistas teóricos buscan simplificar y optimizar la administración de recursos del ARNEs –dijo Jan confundido.

–Regularmente así es –dijo Tobías –pero nosotros no somos científicos regulares, –Kar y Tobías rieron. –En realidad, estamos investigando y casi a punto de lograr liberar por completo los bloqueos que el ARNEs va imponiendo a la memoria de largo plazo –dijo un poco más serio Tobías.

Por un momento, Jan no supo que decir. Era bien sabido que sin los bloqueos que el ARNEs imponía a la memoria a largo plazo, el cerebro se sobrecargaba y se producían alucinaciones, colapsos y en muchos casos, locura. No podía imaginar para que desearían Tobías y Kar abrir la caja de Pandora y liberar la peor característica del ARNEs. Por lo menos no podía imaginar una razón práctica, más allá de la teorización.

– ¿Que planean? ¿Enloquecer a los miembros de la junta directiva para que les asignen mas presupuesto? –bromeo Jan.

–No descartamos esa posibilidad, aún no –rió Kar. –En realidad lo que buscamos es algo más importante. Si logramos liberar la memoria a largo plazo sin afectar el funcionamiento del ARNEs, la humanidad habrá recuperado algo muy valioso que ha tenido que sacrificar en aras del progreso. En un principio el bloqueo fue una solución de emergencia, pero funciono tan bien que nadie ha hecho verdaderos esfuerzos para buscar una solución más satisfactoria. Eso es lo que hemos estado haciendo Tobías y yo desde hace varios meses y estamos a punto de dar un paso muy importante.

– ¿Cual? –pregunto interesado Jan.

–Desde hace varias semanas hemos estado haciendo pruebas con ARNEses virtuales en redes neuronales simuladas. En pocas palabras, hemos estado jugando con hologramas y datos ficticios. Pero ahora estamos a punto de pasar a las pruebas con ARNEses completamente operacionales.

–Quieres decir en seres vivos –Interrumpió Jan.

–Así es –respondió Tobías. –Por supuesto que no vamos a comenzar con seres humanos, estamos muy lejos de esa etapa aun. Pero creemos que estamos listos para operar sobre el ARNEs de un ser vivo con una red neuronal simple. Una rata.

Mientras decía esto, Tobías se había acercado a un armario en una de las paredes, tocando un panel. La puerta del armario se deslizo hacia un lado, dejando ver en su interior varios cubículos de cristal que contenían media docena de ratas de color blanco.

–Esto es lo que quería mostrarte Jan –dijo Tobías emocionado mientras sacaba con cuidado a uno de los roedores. –La primera prueba con un ARNEs operacional es justo esta tarde, dentro de media hora. Quiero que la observes con nosotros y tal vez seas testigo de uno de los avances más importantes en la ciencia moderna.

–Me siento halagado Tobías, pero no se si podré apreciarlo en su totalidad, aun no entiendo muy bien que van a hacer ni como lo harán –contesto Jan.

–No te preocupes, Kar puede explicártelo mientras yo voy preparando la prueba –dijo Tobías mientras se dirigía a una mesa baja que ocupaba una sección considerable del laboratorio.

–Con gusto lo haré –intervino Kar. –Dejando a un lado la teoría y las ecuaciones –a las que, por cierto, les hemos dedicado mas que un par de meses- lo que vamos a intentar es muy sencillo. Esta rata –Kar tomo al roedor de las manos de Tobías – fue criada en este laboratorio desde su nacimiento. Como es natural, tiene un ARNEs desde las primeras semanas de vida. También, desde un principio, fue entrenada.

– ¿Para que? –pregunto Jan.

–Para solucionar esto –dijo Tobías teatralmente, mientras presionaba un botón en la mesa, dejando al descubierto un complicado laberinto de polímero claro. –Esta rata –la que por cierto se llama Hansel, nombre cortesía de Kar– fue entrenada durante toda su infancia en este laberinto hasta que logro hacer el recorrido perfecto en un tiempo constante. Después su ARNEs fue utilizado por la red del laboratorio en una proporción que simulo el uso constante que hubiera sufrido en varios años. Como era de esperarse, poco a poco Hansel fue aumentando el tiempo del recorrido, ya que cada vez dudaba más y más, hasta que comenzó a equivocarse. Actualmente ni siquiera puede terminarlo. Su pequeño cerebro ha olvidado como hacerlo. Es una pena –dijo Tobías mientras acariciaba la pequeña cabeza del roedor.


[…]

33 comentarios:

Jonathan dijo...

Y tu cres que en realidad asi sea todo? como una fea broma a escalas mayores?

Luis dijo...

Broma? que tiene de broma?

mezquitic dijo...

Que pedo con el Jonathan, anda en pastas, mota?
Por cierto ya te estas refinando en la manera de escribir, aunque se nota que tienes atorado el pedo de no envejecer.

Ahora voy a hacer comentarios estilo "jonathan" a todos los blogs que visito.

MidnightSunGirl dijo...

Nada mas quiero saber si vas a participar en el concurso de "Las cuatro esquinas del universo".

Para que veas que no soy sentida por que me borraste del messenger, te comento que ya empeze a leer "el fin de la eternidad" en pdf por que no encuentro el libro.

Luis dijo...

¿Te borre del messenger? no se quien eres, uh

El fantasma de los ricos dulces de albaricoque dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, es midnight...midni!!....mmmmm olvídalo. ⌐⌐

Jack dijo...

¿Y ese tal Bel es nieto de Golan o qué onda?

Anónimo dijo...

Va bien aunque algo cortos los capitulos

Álter Ego dijo...

excelente historia, demasiada imaginacion para crear todo ese entorno

espero continuacion

mulder se la come

Ricky_Ramirez dijo...

mezquitic, igual y te refieras a que el P. Huevo tiene una middle-age-crisis.

No lo se, no lei el relato, la neta esta de hueva y mas por el mentado ARNEs, digo, estoy hasta la madre de todo eso.

Ricky_Ramirez dijo...

"un ser vivo con una red neuronal simple. Una rata."

y ya se porque no me gusta leer ciencia ficcion, por las pendejadas que dicen, por favor lee un poquito mas huevo pendejo para no escribir idioteces.

Se trabaja en cerebro de ratas, no por ser simples, sino por ser las mas asemejadas a las del ser humano, ergo, complejas.

Si quieres una red neuronal simple (~50 neuronas) usa un crustáceo, aparte de tener axones mas sencillos de manejar no poseen la complejidad del cerebro de un mamifero.

Anónimo dijo...

De hueva, mejor sigue con los relatos chistosos de tu vida miserable.

Si alguien te dijo que tus historias de ciencia ficcion estaban chidas, mintio.

Te esfuerzas demasiado.

Likan dijo...

Esta chido en espera del siguiente,y cambiando de tema cuando pones un tuto de como hacer un arcade para jugar sfiv ya me carge mi dedo gordo izquiero

Kuruni dijo...

Iiiiiiiiiiiiiiii jajaja me dio risa lo que puso el buen Ricky de las ratas. (aunque lo del crustaceo no anda tan perdido, dos o tres jefes de laboratorio que trabajan con ratas, te van a dar razones diferentes).

El texto si me está gustando pero quiero leerlo completo. Jajaja.

Me llama mucho la atención como personas leen tus cuentos para criticar y lucirse. ¿no te da weba? Hay pocas críticas constructivas. (En general creo que es algo cultural :P)

Den dijo...

me gusta, me gusta.
ya tienes varios capitulos listos?
los iras subiendo aqui?

Sophie dijo...

–Esta bien, pero no en mi apartamento, te veré en la cúpula de la terminal Fastolfe, nivel superior, de ahí te llevare a conocer a un amigo

Te refieres a Han Fastolfe? El mismo de Bóvedas de acero? O sólo te gustó el nombre?

Angel Alberto dijo...

ni pex habrá que esperar para saber en que termina.

que tarde lo que tenga que tardar.

LsMo dijo...

Me gustó más que la primera parte. Está mejor redactada, sientes más la historia.

Bien.

Sivoli dijo...

A mí también, incluso me parece que como que te estás encontrando a tí mismo, y eso es bueno, porque..


Bah.

CHTM si no terminas esta historia, Puto.

Ricky_Ramirez dijo...

"dos o tres jefes de laboratorio que trabajan con ratas, te van a dar razones diferentes"

pues no se de que laboratorios hables, al menos en el INB aqui en Qro la respuesta es la que te dije.

quizas quieras leer un articulo cientifico que te lo explique.
"...the majority of work done on the brain of the rat or mouse is directed towards revealing mechanisms of brain function and dysfunction that relate to human mental illness or disorders rather than an underlying curiosity regarding the brain and behaviour of these laboratory rodents." (http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=2605402)

Anónimo dijo...

Puuuuuuta Hueva leer ese letrerio encabronado!! Q este no es un blog serio donde nos divierte el que escribe con mamadas y terminamos pendejeandonos!!!

De querer aprender algo mejor agarro un pinche libro!!

RAH dijo...

La frase completa decía "Pero creemos que estamos listos para operar sobre el ARNEs de un ser vivo con una red neuronal simple. Una rata".
No está alegando los parecidos filogenéticos entre ratas y humanos, ni cuestiona la complejidad del SNC del animal, lo que dice es que se va a iniciar con estudiar su ARNEs, entendido éste como una red neuronal simple en contraste con la humana, lo cual tiene sentido en el contexto de la historia.
Es ilógico que esperen que lo dicho en un relato tenga correlaciones exactas con campos especializados, por eso es ficción, no un artículo científico.

Luis dijo...

Ehh si, eso, eso, lo que dijo RAH.

In your face!

el provi dijo...

Huevo, cada dia tus cuentos de CF toman mas forma, es muy buen tema lo del ARNES, siguele.

RAH dijo...

jajaja, ;)

Dr. Miseria dijo...

Interesante relato sr testiculo . . .
seguro habra tercera parte, no?
vamos, hay que aclarar el misterio de como termina todo

Bastardito dijo...

¿Pero no se supone que es CIENCIA Ficción? Si es así deberías tratar de hacer las cosas coherentemente.
Lo que argumenta RAH es estúpido, no se necesita ser especialista para conocer esos datos comunes acerca de las razones por las que se utilizan ciertos animales para la experimentación. Además RAH es mujer y su opinión no cuenta, mejor que regrese a su ambiente natural y prepare algo de comer.

La 'Vane' dijo...

Luis, para que dejen de fregar el alma estos quejumbrosos puedes cambiarle un poquito a tu texto y en lugar de utilizar ratas para el experimento, puedes sustituirlas por idiotas que comentan en blogs con una sarta de pendejadas, bajo la premisa de que, en definitiva, creo que su complejidad neuronal es incluso inferior a la de las ratas.


Buen relato. Saludos.

Bruja Kozmica dijo...

El primer capitulo fue genial, moria por el segundo y....es este, ok no me atrapo y aunque se que eso te viene valiendo lo leere completo mas tarde :b pleeeaasseee keep going

RockStar dijo...

Podria Tobias descubir la forma de borrar recuerdos inutiles, es decir de ir eliminando memorias que no sean aleatoriamente si no, escogidas o determinadas por un factor mismo?, en otras putas palabras puedo elegir que quiero eliminar mi s recuerdos?, como cuando me pegaba mi papito?, snif.


Firma, RockStar.

mecojoamamaderickyramirez dijo...

me gusto mucho, ojala publiques mas cuentos o hagas una recopilacion de los que ya has puesto.

Damián dijo...

¿Será que ya soy bien pinche geek por no poder dejar de comparar los conceptos del escrito con su analogía en el mundo del cómputo?

El ARNEs vendría siendo algo así como un desfragmentador de disco, que ordena los datos de manera que sea más fácil el acceso a ellos (lectura/escritura) y así, una vez ordenados los datos, usar los espacios vacios/ociosos (ciclos de procesador) para procesar información, como la computación distribuida del proyecto SETI@home que ya dije por allá en recolectivo.

Me pareció bastante curioso que en el relato, la gente aún prescinda de adquirir información vía escrita, ¿acaso las noticias ó cualquier otro conocimiento no podrían ser introducidos vía ARNEs? no sé si me explico, pero así como los datos procesados salen, podrían entrar del mismo modo diariamente, algo así como un update, que uno simplemente se despierte ya sabiendo las noticias del día. Ok, no; malviaje mío.

También me agrado cómo no se descuida la faceta de que conforme cambian los tiempos, a su vez los tabúes y el modus vivendi “óptimo” y ejemplar. Quién diría que lo que hoy parece tan "sano y normal" como tener, ver, coleccionar y compartir fotos y videos, auténticos estandartes de nuestros recuerdos y vivencias, en ese futuro alterno sea tan tachable, desprestigiante y socialmente mal visto como pregonar ser drogadicto ó zoofílico hoy en día.

Esperando tercera parte.

Kuruni dijo...

Valgame nunca me habían respondido un comment: Sr. Ricky no se ofenda, pero yo también puedo buscar en el PubMed algún artículo que diga que tengo razón, mi punto era que un modelo experimental (incluyendo los animales) no se utilizan por una razón única, nunca dije que estabas equivocado sino que me parece muy exagerado el considerar "pendejada" que en algunas cosas se le considere "simple" al sistema neuronal murino. Pero ya todo eso lo dijo RAH.

Otra cosa, no puedes generar una verdad universal solamente por una cita. Si te fijas en cualquier artículo científico vas a tener aproximadamente de 20-80 citas, según lo que te permita la revista. Y en la parte de "discusión" de los artículos los mismos autores recitan trabajos a favor y en contra.

Me chocan esos debates de poder, pero ya escribí todo el choro. Saludos.

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