No he puesto mucha atención al desmadrito que se traen con lo del Voto nulo. Me da mucha hueva porque la misma gente que ahorita anda promoviendo indignada la anulación del voto, fue la misma que, indignada, se escandalizó hace tres años cuando yo anulé mi voto en las presidenciales. En aquellas épocas me criticaron por las mismas razones que ahora enarbolan, así que meh.
Como sea, tampoco pienso votar, pero no por los tiernísimos argumentos que andan esgrimiendo los indignados que mencioné antes. Eso de querer “darle una lección” a los partidos no dándoles nuestro voto tiene tantas esperanzas de éxito como una maquina de Nescafe afuera de un Starbucks. A los políticos les da lo mismo si ganan por 200,000 votos o por 20; igual les pagan e igual van a hacer lo que se les pegue la gana.
Así que no, no voy a votar. Voy a anular mi voto basado en mis propias razones, que aún cuando son tan risibles como las de los demás, por lo menos son mías y por lo tanto les patean en el trasero a las suyas.
He aquí las razones por las que le voy a negar mi voto al:
Partido Verde Ecologista.
El teléfono en mi casa suena rarísimas veces, y cuando lo hace, sé que es algo importante. Por eso cuando, desde hace unas semanas, ha sonado y he respondido rápidamente sólo para escuchar una puta grabación del Partido Verde Ecologista, mi corazón muere un poquito. No sé si exista alguna regulación al respecto, pero debería haberla. Mientras tanto, chinga tu madre Partido Verde y deja de llamar a mi casa, puto.
"Voy a encontrarte y matare a las voces grabadas de tus hijos."
PRI:
Entiendo que como partido político caído en desgracia que busca recuperar la fuerza que alguna vez tuviste, te dediques a organizar mítines populacheros en donde regalas comida, bebida y entretenimiento para la grey. Pero carajo, ¿Tienes que hacerlo en domingo a una cuadra de mi casa? En realidad yo no tengo nada contra la música de banda, pero cuatro horas son más que suficientes para crisparle a uno los nervios, por no hablar de las ganas de asesinar a no sé que candidato con voz de pito y amor por los megáfonos. Odio los domingos, pero sólo yo puedo arruinármelos, cabrones.
PAN:
Esta es muy simple y directa: Yo sé que mi auto es una chatarra que contamina visualmente, pero es MIA y el hecho de que esté puerquísima no les da derecho a ensuciarla más pegándole una puta calcomanía de su candidato. Chingas a tu madre PAN; ve y pégale calcomanías en las nalgas a la más vieja de tu casa.
Nueva Alianza:
Encontrar estacionamiento cerca de la oficina es muy fácil, de hecho, todos los que nos estacionamos en la zona tenemos un acuerdo tácito sobre nuestros lugares; así ha funcionado perfectamente durante años. Por eso el día que encontré una camioneta llena de propaganda de Nueva Alianza ocupando mi lugar, obligándome a estacionarme diez metros más lejos, fue el día en que Nueva Alianza perdió mi voto.
Convergencia.
En realidad contra Convergencia no tengo nada firme, de hecho, el único contacto que he tenido con ellos fue en un semáforo en donde una vieja guapísima me dio unos volantes de propaganda. Así que sólo me queda culparlos de tratar de manipularme con una viejota para ganar mi voto. Eso es inmoral y poco ético; tal vez en la antigua Roma o en el Medievo era aceptable, pero en el Siglo XXI un hombre sólo debe ser manipulado con sexo únicamente para visitar a los suegros o ver una película aburrida, no para obtener ganancias políticas.
"Quiero que cenemos con mis papás Y que adoptes mi postura política."
Todos los demás partidos que tienen nula presencia en Querétaro.
¿Quiénes se creen para no tomarse la molestia de molestarme? Estoy indignado.
Por favor, si van a anular su voto, háganlo por las razones correctas: sus razones, no las de un montón de ternuritas que piensan que pueden cambiar el mundo agitando sus pequeños puños y quejándose desde un teclado.
P.D. En serio Verde Ecologista, deja de llamar a mi casa, grandísimo hijo de puta. ¬¬