lunes, agosto 31, 2009

¿Helú?

El otro día salí de la oficina despues de fingir todo el día que había trabajado (he escuchado historias de gente que en realidad sí va a su trabajo a trabajar, lo cual me parece una barbaridad sin sentido) y al llegar a mi casa revisé el correo de la forma antigua: abriendo el buzón y sacando renuentemente los sobres (a veces, como no tengo perro, cuando pasa el cartero, le ladro yo mismo. Qué quieren, uno es old school). Con solo ver los logotipos de Banamex, Telcel y Telmex, temblé 5.8 grados en la escala de Ritcher.

Guardé el de Telcel y Banamex para después de cenar —un poco de masoquismo siempre ayuda a la digestión— y abrí el de Telmex. Le di una ojeada rápida y algo llamó mi atención:






¿Myanmar?

Veamos que nos dice la siempre confiable e infalible Wikipedia:

Birmania,[1] oficialmente en la ONU y la UE Unión de Myanmar,[2] o sencillamente Myanmar de forma oficial desde junio de 1989, es un país del sudeste asiático. Limita al norte con China, al sur con el mar de Andamán, al este con Laos y Tailandia, y al oeste con la India, Bangladesh y el golfo de Bengala.

¿¿Birmania??

Después de revisar mi agenda telefónica y de pensar un poco, llegué a la sorprendente conclusión de que no conozco a nadie en Birmania. Ni siquiera conozco a nadie en Coyoacán, ¿Cómo voy a tener conocidos en el sudeste asiático a quienes llamarles a las 4 de la mañana?

Así que sólo tenia dos opciones: ir a Telmex y reclamar los 90 pesos que me cobraron por esas llamadas o aprender birmanés y llamar de nuevo y decir:

—Disculpe la molestia, ¿De casualidad conoce a alguien en México?

Pero tengo que confesar que soy asquerosamente curioso, tanto que si fuera gato, hubiera muerto hace mucho tiempo (Me molestan esos refranes misteriosos e inconclusos; Ok, un gato murió por curioso, pero ¿Cuál gato? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Son esas preguntas y los moscos lo que no me deja dormir por las noches).

¿Y si fuera que, ebrio, hubiera estado viendo un infomercial y me entraran ganas de comprar un cuchillo Ginzu y según yo marcara a donde quiera que vendan los cuchillos Ginzu pero en realidad hubiera llamado a Birmania en donde quien sabe si vendan cuchillos Ginzu o peor aún, en donde tal vez ni siquiera usen cuchillos? (¿Y por qué hice una pregunta tan larga que me obligó a releerla tres veces para ver si tenia sentido y seguía pareciendo una pregunta? ¿Por qué? [¿Lo ven? curioso hasta la sepultura])

Entonces hice lo que cualquier persona con un poquito de sentido común hubiera hecho: llamé de nuevo al número que aparecía en el recibo.

Lo que siguió me dejo con más dudas que respuestas:

0……0.....1......9……5…….1……3…….6……2……5……4……. (Soy pobre retro y mi teléfono es de disco, lo cual descarta otra posibilidad: que me haya quedado dormido sobre el teléfono y marcara sin querer, porque hasta donde recuerdo, no duermo girando sobre mi mismo…creo)

*Llamando*

*Contesta una voz muy lejana, como si estuviera del otro lado del mundo, más o menos por el sudeste de Asia*

—Helú?

—Hello, excuse me, where I’m calling?

—Helú?

—Yes, hello, who are you?

—Helú?

—Helú! Dude, it’s been a long time! How are you?

—Helú?

—Ok, I know I haven’t called you since the other day, but you have to understand…

—Helú?

—Ok, you're getting annoying Helú…

—Helú?

—Helú, stop it...

—Helú?

—Fuck you Helú.

*bip bip bip bip bip*


Pinche Helú, no vuelvo a gastar 10 pesos para llamarlo.


viernes, agosto 28, 2009

Uno, dos, tres, catorce!

Desde hace unas semanas, al igual que las embarazadas, sufro unos mareos bastante extraños. A diferencia de las embarazadas, yo no traigo un chamaco dentro –creo-, lo cual hace más raro el asunto.

Antier tuve el mareo mas fuerte, que me duro unas tres horas, durante las cuales me sentía exactamente como si anduviera pedísimo sin tomar una sola gota de alcohol, lo cual es en igual medida awesome y tristísimo. Tenia que poner mucho cuidado al caminar e incluso al manejar, porque la calle se me iba para todos pinches lados.


No me lo va a creer...


Así que después de probar automedicándome con la única medicina que funciona (hint: cerveza) en el universo, hice lo que un verdadero hombre hace como ultima y poco varonil opción: fui al doctor.


Y no es gripa, gordito.


Diagnostico: Vértigo paroxístico por disfunción de la articulación temporo-mandibular (también me diagnostico gigantismo peneal, pero eso fue más como un cumplido). Resumiendo, las muelas del juicio –que nunca me han dado problemas, hasta ahora- están, en pocas palabras, haciéndome un desmadre en la mandíbula y el oído, de ahí el vértigo y la sensación de tener los oídos tapados todo el tiempo (Al parecer las voces que escucho se deben a otras causas; el doctor me recomendó visitar un psiquiatra, pero ellos no confían en esos doctores)


Diagnostico: Exceso de confianza.


Así que no me queda de otra más que someterme a una extracción de las cuatro muelas del juicio. Afortunadamente mi tío Beto es cirujano máxilofacial, así que la masacre quedará en familia. Desafortunadamente, tendré que callarme por un par de días y no sé si el mundo pueda soportar tantas horas sin me melodiosa voz.


Cállense.


lunes, agosto 24, 2009

Crónica chilanga.

El viernes hubo la habitual reunión en mi casa; cervezas, películas, rock, carrilla y sustancias ilegales de las cuales no hablaré porque este es un blog decente. Yo tenía planeado salir hacia el DF temprano, a eso de las 8 de la mañana. Cuando dieron las 4 y seguíamos en la plática, me hice a la idea de que me iría en vivo. Y efectivamente, a las 7 de la mañana metí mis cosas a la mochila y me dieron un aventón a la central de autobuses.

Y ahí iba yo, con 24 horas despierto y un hambre de pirata somalí rumbo a ese bellísimo lugar que hace las veces de fundillo del país.

Llegué a la central y de ahí en Metrobús hasta el Depadelamor, en plena Roma Norte. Un baño rápido y uh, encomendándome a los dioses viales del DF, de ahí hasta la ENAP Xochimilco a recoger a Daniela.

Después de una rápida revisada a Google Maps (Buba bendiga Google Maps), eché un volado y decidí irme de la Glorieta de Insurgentes hasta Pino Suárez, luego transbordo a la línea azul hasta General Anaya. Ahí me bajé (¿Por qué ahí? Nomás por mis huevos) y tomé un ¿camión? ¿Trolebús? No sé, pregunté y un vendedor me dijo que me subiera a esa madre, que decía “Reclusorio”, lo cual me hizo pensar que si a la cara de maleante que tengo le sumamos la, desvelada, el resultado me hacia dar muy mala espina.

Afortunadamente el camión ese me dejo exactamente en la esquina de la ENAP, lo cual sólo confirma que un hombre de verdad jamás se pierde; con un boleto de Metro y 4 pesos crucé el infierno sin contratiempos.

De ahí a California Pizza Kitchen (uf, vayan, vayan) en donde nos zampamos una Garlic Cheese Focaccia with Checca y una pizza Pear & Gogonzola, que rulearon infinitamente. Y de ahí hasta Pabellón Polanco (lo que hace un antojo) para la diabetes instantánea, al Chili’s por un Molten Chocolate Cake, uhhh.



Pear & Gogonzola de California Pizza Kitchen
La unica manera masculina de comer ensalada: sobre una pizza.


Luego de regreso al Depadelamor, que para esa hora ya estaba invadido por varios culiches lidereados por Diego, y como bien dice Gera, era como ver en vivo un programa de Animal Planet, brrrr. Y ahí mismo, al calor de las cervezas, presenciamos un horrible, horrible y lentísimo acto de vikinguismo del cual no hablaré porque le prometimos a Diogny que guardaríamos el secreto. Ups.


Imagen editada por respeto al estomago del lector.


Despues de coronar a Diogny como reina de los Vikingos (su casco con cuernos y hacha de doble filo le seran entregados la proxima Alcoholmania) nos dieron las 2 de la mañana. Yo ya no podía ni con mi alma (no había dormido más que media hora y andaba tan madreado que apenas y me tomé un par de cervezas, cosa que ni yo me creia) y perdí el conocimiento. Lo recuperé (no se había ido muy lejos) a eso de las 10 de la mañana y de ahí nos fuimos a desayunar (despues de caminar no sé cuantas cuadras a lo güey gracias a la pesima informacion de su página) a otra de las pocas cosas buenas que tiene el DF: Pollos Río. Ohh, Pollos Río con sus magicas enchiladas verdes y sus enmoladas con pollo, oh sí.



El mole está hecho con las lágrimas de pequeños querubines a los que Dios regañó por tener sus arpas desafinadas.


Por la tarde fotos, muchas fotos, Hellboy II, meditación, vacas, vacas y básicamente, eso. Ah sí, por la noche, en la calle, un viejito loco que iba hablando solo por la calle nos dijo, sin voltear a vernos y sin detenerse, algo como: “En un cuarto, si son esposos, todo se puede hacer como se debe. De lo contrario, el infierno los espera” Es la segunda vez en mi vida que me amenazan con un castigo Divino, wohoo!


Roma, Depa.



Salto a las 12 de la noche, cuando bien confiado pensé que salían autobuses a Querétaro a toda hora. Oh, no, ni en Primera Plus, ni en ETN había ya; sólo quedaba un semi guajolotero de Futura a las 12:30. Y para acabarla de chingar, el pendejo que se sentó a mi lado se iba tragando una maruchan, una MARUCHAN hirviendo que obviamente apesto todo el camión. Odio a la gente inconsciente, puaj.

Corte a: 4 am, acostándome por fin en mi cama, después de un fin de semana que de tan bueno, me hace pensar –agárrense- que después de todo, tal vez el DF no es tan horrible.

…y en este momento deberíamos irnos a patinar al infierno, que justo ahora se debe haber congelado.



A tu manera, a la mía.


martes, agosto 18, 2009

Feliz aniversario, querido blog.

Este blog hoy cumple 5 años.

Ni siquiera me acordaba; ayer tuve que ir a revisar el primer post para saber que día era exactamente, y resulto ser hoy.

Este blog no está muerto, o por lo menos no lo he matado como en alguna otra ocasión. Si lo tengo un tanto abandonado, es simplemente por que en este momento de mi vida están pasando cosas más importantes que absorben mi atención. O para decirlo de otra manera, cierta persona esta acabando conmigo y no me deja tiempo ni para postear la hora (y lo anterior me va a costar un refunfuño, pero ñañañaña)

De hecho, ni siquiera sé que postear en este momento. Sinceramente la creatividad que tengo –poca o mucha, eso lo deciden ustedes- se me acaba cada semana entre escribir y dirigir Recolectivo, aquel changarro que muy pronto les dará una sorpresa que nos tiene muy emocionados. No dejen de echarle un ojo (nomás uno, que de por si son cortos de miras).

Pero esas no son las únicas razones de que tenga tan abandonado este su blog de confianza, pero después de 5 años y 1238 posts, ya no es tan fácil decir algo nuevo o de una forma que no se sienta reciclada. Si esto fuera una caricatura, este seria justo el momento en el que mi blog se levantaría, se sobaría la espalda y diría “Ya estoy viejo”. No sólo eso, también esta gastado; un millón trescientas mil visitas dejan muchas huellas y raspones. Sospecho que pronto habrá una remodelación.

También esta el asunto de Twitter. Nunca he compartido esa opinión popular de que “Twitter mato a los blogs” porque no se comparan por ningún lado. Muchos dicen que dejaron sus blogs por que todo lo que se les ocurre mejor lo twittean. Pues entonces supongo que sus ocurrencias son extremadamente simples. El que tiene lo que se requiere para escribir un blog, lo sigue haciendo aunque inunde su twitter. El que no, bueno, con twitter o sin el de todos modos iba a abandonar su blog, contribuyendo a la enorme cantidad de cadáveres que a estas alturas atascan la blogosfera.

Y luego están todos ustedes, los lectores. Algunos cuantos me leen desde casi al principio (no digo sólo “desde” porque al inicio nadie leía este blog, snif) y algunos otros han leído todos los archivos y tienen una idea mas amplia de quien era el Huevo. Porque, por cierto, por si muchos no lo han notado, el Huevo es un personaje. Sí, claro, un personaje nacido completamente de mi personalidad, pero no es toda mi personalidad. Siempre creí que era innecesario aclararlo, pero ahora parece un buen momento para hacerlo, ja. Como decía, todos los lectores, viejos o nuevos, fans o trolls, todos han contribuido con su granito de arena con este blog, para bien o para mal, este chiquero no seria lo mismo sin sus visitas

Ya me perdí, ¿En que estaba?

Ahh sí.

En los cinco años que lleva de vida este blog he conocido a mas personas (y he hecho mas amigos) que en todos los años pasados de mi vida. Ha traído a personas invaluables y a algunas otras gracias a las cuales hubiera preferido que Telmex me cortara el Internet. Me ha dado algunas de las peores y las mejores cosas que he vivido y aun sigue haciéndolo. Así que no, este blog no esta muerto, digamos que sólo esta en pausa hasta que pase algo que lo sacuda de nuevo, pronto, muy pronto.


Ven, vamos.


viernes, agosto 14, 2009

Te.

Te quiero.

En la columna vertebral del jorobado.
En la tristeza que hay después del aguacero.
En el cansancio de cruzar un sueño a nado.
En el silencio de mi corazón: te quiero.

En la tibieza que dejaste entre mis brazos.
En tu costumbre de querer de cuerpo entero.
En el mutismo de un latido hecho pedazos
por este puño de mi corazón: te quiero.

En la dolencia del que sabe que es llorado.
En el dolor de quien se sabe pasajero.
En la impureza de un recuerdo adulterado
por la memoria de mi corazón: te quiero.

En este cuerpo que yo soy –donde estoy preso.
En tu retrato en la pared –donde me hiero.
En la inyección, que era la muerte y era el beso.
En la tristeza de mi corazón: te quiero.


El martes antepasado fui al Centro Cultural España a la presentación de “Flor de adrenalina”, el nuevo libro de José Quintero.


P1000911



Antes que nada, si no saben quien es José Quintero, tírense a un pozo.

Los que han leído este blog saben de mi fanatismo por Buba, esa niña encantadora de lengua afilada y brutal. Si no han leído a Buba, corran y ámenla, es una orden.

Este nuevo libro de Quintero es un hibrido entre poesía (siempre presente de un modo u otro en Buba) e ilustraciones, o mejor dicho; es poesía presentada por Buba y Cia. De una forma, según mi parecer, afortunadísima.


P1000922     P1000926

P1000929     P1000927


La presentación fue muy buena; estuvieron Josefina Larragoiti, Luis Fernando y José Quintero. Hablaron por cerca de hora y media de la obra de Quintero y de temas relacionados con el comic en México, la cerrazón de algunos círculos y la responsabilidad de los autores. Por ahí andaba también Bef, que dio un par de opiniones muy buenas.

Al final tuve la oportunidad de cruzar unas palabras con José Quintero, quien es amabilísimo, incluso tímido. Le confesé mi amor de años por su trabajo desde que aparecía en La Mosca y le hice la pregunta obligada: ¿Cuándo habrá más Buba? Me aseguró que está trabajando en ello y que pronto habrá más dosis para nosotros los Bubafílicos.

Y obviamente, me traje esto:


P1000915


Busquen el libro, es muy, muy bueno, hablaron de lo difícil que ha sido distribuido (los cabronazos de Gandhi no lo quisieron al principio, porque no “le entendian”. Pero al final ya lo pidieron y lo van a vender, también lo tienen en el Sótano. La editorial es Resistencia:

www.editorialresistencia.com
resistenciaeditores(at)yahoo.com.mx
resistenciaeditores(at)gmail.

Pregunten y apoyen a uno de los mejores moneros de México, snif.


Las islas.

Un sol hippie, un mar de pasto
(y yo intuyo que te amo)

Tú sirena, yo cosaco
(y yo intuyo que te amo)

Te deformo en perspectivas
a nivel de escarabajo.

Tu pezón sea mi pupila,
porque intuyo que te amo.



Te.


lunes, agosto 03, 2009

En el DF la vida es mas sabros…wait, what?

Estos días no he subido nada, ¿Por qué? Ah, porque estoy de vacaciones. Y no solo eso: estoy de vacaciones en el DF. ¿Uh?

En fin, ya le manejo lo que es el Metrobús y los transbordos del Metro (manejando el DF me la pela, el problema es andando a pie, todo se ve diferente, snif).


Eso de "Mujeres y niños" me parece discriminatorio, además, me dio hueva caminar a la otra banquita


Seguiremos informando.

Por cierto, que chingue a su madre el taxista que ayer en la noche, no solo yendo vacío no se detuvo, además me aventó las luces y el coche, hijo de puta ¬¬

Visitas

Seguidores

Busqueda.


Archivo del blog