miércoles, febrero 22, 2012

Be yourself.


Hace unos días, saliendo del estacionamiento de un bar en la motocicleta, varias personas que estaban esperando sus autos empezaron a decirme, a coro “¡Arrancón!, ¡Arrancón!”, me dio risa y sólo dije: “Ni que tuviera dieciocho años”, me despedí de mis amigos y arranqué de manera normal.

Después pensé que lo que había dicho no tenía sentido, porque tampoco lo hubiera hecho a esa edad. Cuando niño, nunca fui de los que se dejaban arrastrar por retos o bravatas, primero por miedo e inseguridad infantil, pero después, con los años, se volvió un principio de mi personalidad. Durante la adolescencia, muchísimas veces fui tachado de puto por no hacer algo a lo que había sido retado, nunca me importó mucho y en parte gracias a ello, salí bien librado de esos años turbulentos.

Hasta la fecha, algo tiene que ver eso con el hecho de casi nunca apostar (a menos que esté seguro de poder ganar, dependiendo únicamente de mi capacidad) y de desechar retos de entrada y sin siquiera considerarlos. Soy de las personas que ante un “Tú no podrías hacerlo” responde “No, no podría, ¿Cuál es el punto?” o frente a un “Te gano en ________”, concede “Muy probablemente”

Realmente nunca he sentido muy fuerte esa necesidad de probarme ante los demás. Claro, muchas veces, en una época oscura, caí en ese error, pero nunca en nada realmente importante. Ahora los únicos retos que acepto son los propios, y ni siquiera me es fácil verlos como retos propiamente; cuando tengo que hacer algo, lo hago no porque tenga algún merito o represente un sacrificio loable; lo hago porque es algo que tiene que hacerse, así de simple.

Esta particularidad (no me siento cómodo llamándola cualidad) ha llevado a varias personas a considerarme como alguien determinado o fuerte. Yo no lo veo así, nunca lo he hecho, porque en el fondo, cuando decido hacer algo, no lo siento como un peso, sino, como ya dije, algo que se tiene que hacer, como respirar o parpadear (Si las cosas en verdad me costaran el esfuerzo que parece, probablemente no las haría en primer lugar).

Al final se trata de tener el control, de hacer lo correcto en lugar de lo fácil, de no dejarse llevar. De ser uno mismo.

Ser completo.


Someone finds salvation in everyone, another only pain
Someone tries to hide himself, down inside himself he prays
Someone swears his true love until the end of time
Another runs away, separate or united, healthy or insane

And to be yourself is all that you can do.


11 comentarios:

srpinto dijo...

Esta semana:

Luis, atrapado en la época de la blogósfera.

Anónimo dijo...

El verdadero reto es vivir. ¿Cómo? En la forma y en el camino que uno mismo crea conveniente, pero de frente, firme y de pie.

Un gustazo volver a leerte por aquí.

Saludos, Regina Ferrer.

Anónimo dijo...

Hola

una inesperada sorpresa leerte nuevamente en textos más allá del límite de los 140. Ojalá dure el entusiasmo (que, en tus palabras, es muy errático).


Saludos

D.

Falso Profeta X dijo...

Me la pelas en cuanto a criticas de Rocky y Depredador se refiere.

Saffog Tochtli dijo...

Curioso, yo imaginaría que harías un arrancón. Saludos, bueno leeros de nuevo!

Kurazaybo dijo...

No somos tan distintos, Luis.

pUpPe dijo...

Pocas personas a las que no les gusta medirse el pito con los demás.

Diablorama dijo...

vivir a sus propias convicciones, esa es la forma correcta de vivir.

fabian dijo...

Que bien que revivio el blog un dia lo encontre hace muchos años y siempre te leo. Escribes muy chingon. Y en ese aspecto soy como tu no hay que demostrar nada a nadie y hacer lo que otros dicen. Y be yourself rolooota.

Liliane dijo...

¿Acaso ser completo no sería saberlo todo? Estar "listo".

Pienso que más se trata de ser coherente con lo que piensas y lo que haces. Cosa que hace falta en el resto del mundo...

Qué bien leerte de nuevo.



Abrazos

un blogger más dijo...

¿Los blogs se pusieron de moda otra vez o qué? tal vez la gente vuelva a escribir en blogs al ver que alguien como tú ha regresado.
Y pues si creo que una de las cosas que nos enseño la trilogía de Back to the Future y el buen Mcfly fue la de no dejarnos llevar cuando alguien nos reta y nos dice ¡Gallina!

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