lunes, febrero 27, 2012

Herida.

El domingo pasado desperté y después de unos minutos de desorientación, la cruda moral me pegó con todo.

Así estuve durante un par de horas, hasta que, en un momento dado, me di cuenta de que era una cruda moral falsa, auto provocada. Porque en realidad, en el fondo no me sentía mal por lo que hice, sólo creí que me sentía mal, y en eso, hay una diferencia.

Al final, uno tiene que decir lo que tiene que decir, las palabras guardadas se encostran, se añejan, se pudren. Y no se puede andar por la vida con algo podrido por dentro. A veces es necesario sacarlo todo, aunque esto incomode a alguien más.

Dije lo que tenía que decir, lo que necesitaba decir, pero sobre todo, dije la verdad, y eso es lo más importante, porque a estas alturas del partido, ya no tengo tiempo para mentirme a mí mismo.

Si te incomodé, lo siento, en verdad, pero de todos modos ya no tiene importancia, yo ya lo dije y tú ya no tienes nada que decir. Espero que tampoco te estés mintiendo.

A veces, el silencio es la mejor respuesta.


6 comentarios:

Nemurineko dijo...

pasa.. que te haces creer que duele para no "restarle" importancia, pero nada tiene que ver.. que sane pronto..

Anónimo dijo...

Este post es tan ambiguo como uno de kurazaybo. Puede estar hablando de que escuchó canciones de Maná o de que se cogió a un puto.

Anónimo dijo...

Al final de cuentas es un paso adelante y el lastre quedó liberado. Tal vez si lo sentías, pero todo tiene un "Hasta aquí" y era tan fácil que cuando lo ves en retrospectiva, parece auto impuesto.

Saludos, Regina Ferrer.

Liliane dijo...

Buenos tiempos aquellos en que un beso de mamá curaba a toda y cualquier herida. De estas llevamos sólo buenos recuerdos...

Raven Starkiller dijo...

Ya hay que quitarle la curita a la herida, tiene que sentir el aire y tomar su color original...

cesar romero dijo...

hay.. que sincero... que real.. que Pendejo.. jajaja no mames puñetas

Visitas

Seguidores

Busqueda.


Archivo del blog