martes, diciembre 06, 2016

Voces

Lo segundo que supe de Viridiana, después de su nombre y antes de que me la presentara Felipe, fue que tenía una voz peculiar.

-Te voy a presentar a una amiga, se llama Viridiana, tiene una voz peculiar.

Viridiana era delgada como un suspiro, de cabello largo y quebrado, con ojos grandes y párpados caídos. Su voz era baja, gruesa y rasposa como lengua de gato. Hablaba despacio, midiendo la fuerza de su voz y de sus palabras, como olas rompiendo contra un acantilado.

Felipe salía con una amiga de Viridiana, y como en ese momento de mi vida yo no tenía nada mejor que hacer que acompañar a Felipe, comenzamos a frecuentarnos los cuatro, y como pasa siempre en esas cosas que pasan sin darse cuenta, de pronto Viridiana y yo salíamos sin Felipe ni su amiga.

Pasaba a recogerla a su casa y caminábamos por su colonia, que era muy bonita. Recuerdo las calles de adoquín y las banquetas rotas por las jacarandas que tapizaban el suelo de violeta. Dábamos vueltas a la manzana y regresábamos a su casa a sentarnos sobre la caja de una camioneta abandonada bajo una de las jacarandas, que era muy baja y tupida. Ahí seguíamos platicando hasta que se prendían los faroles de su calle y su voz densa y obscura se mezclaba con la umbra.

Una noche, en la obscuridad debajo de esa jacaranda y como pasa siempre en esas cosas que pasan sin darse cuenta, le dije que la quería. Ella dijo que sentía lo mismo.

Un par de días después, me dijo que en realidad no lo sentía.

Yo hice lo que mejor sabía hacer en esos casos. Di la vuelta sin decir palabra y me fui de su vida.

Hace unos años, caminando por un centro comercial, escuché esa voz baja, gruesa y rasposa como lengua de gato. Busqué a Viridiana con la mirada pero no la encontré. Lo que encontré fue a una extraña que pasó de largo sin reconocerme. En ese momento me di cuenta de que realmente nunca la conocí. Nunca supe su nombre completo, nunca supe la fecha de su cumpleaños o su comida favorita o su color preferido o qué quería hacer de su vida. Puedo recordar cada inflexión de su voz, cada tono, el sonido de cada palabra suave y pesada, pero no recuerdo lo que nos dijimos tantas noches.


Tal vez sea porque mi voz nunca dijo nada que importara, nada que nos hiciera recordarnos más allá de aquella jacaranda. O tal vez, como pasa siempre en esas cosas que pasan sin darse cuenta, sea porque lo último que dijo fue lo último que nos importó. 


13 comentarios:

Anónimo dijo...

buen post webo

Anónimo dijo...

:'(

Ramón A. Parra A. dijo...

Tambien entran diario para ver si hay nuevo post??.... yo tampoco

Eduardo dijo...

Ramón: La respuesta a esa pregunta te la puedo dar yo diciéndote que intenté darle like a tu comentario.

Anónimo dijo...

Vaya, este 2016 no solo fue tragico y culero llevandose a JuanGa y poniendo a TRump de presidente, algo bueno son estos regresos al blog que espero sigan fluyendo, saludos master!

Anónimo dijo...

Hace meses encontré este blog, no se ni como. Desde entonces he leído muchas de sus publicaciones, de poco a poco. Hoy entre para seguir con eso, ya que como martes en la noche no tengo nada mejor que hacer. El punto es que, buen post y buen blog. Ojala que siguieras escribiendo más seguido.

lyan yimiza dijo...

hermosamente lastimoso...

kitty dijo...

Me encanta leerte... Ojala regresen los buenos tiempos en que estos relatos eran frecuentes.

Anónimo dijo...

ya regresa cabron

Anónimo dijo...

Cuando sea un escritor famoso, citaré al Huevo como una de mis inspiraciones.

Anónimo dijo...

la patada voladora, que paso con la patada voladora

Julian Augusto Ruiz Martinez dijo...

Yo sigo a huevo en Twitter, asi que mas o menos leyéndolo entre líneas, es posible presentir cuando aquí va a haber algo escrito.
Quizá suene medio enfermo, o no, estas cosas del internet son demasiado nuevas como para saber si son normales o no, el punto es que terminas creando lazos con personas que nunca te has dedicado una palabra o has compartido espacio físico con ellos, pero parecen tener el mismo valor que aquellos amigos que no ves en años, pero, como ayudaron a formar tu carácter y opinión los consideras parte de ti.
Para mi eso es el huevo, pinche personaje culero, sin piedad para las pendejadas.

Triade dijo...

que sad :(

Visitas

Seguidores

Busqueda.


Archivo del blog