martes, mayo 22, 2012

Happy Birthday, asshole.

Hoy cumplo 35 años.

 Nunca le he dado importancia a mis cumpleaños. Hasta donde sé, esto viene desde que era niño; (no recuerdo alguna fiesta importante en mi honor). Una parte de esto es porque no le veo el mayor mérito a cumplir años; básicamente, lo único que uno celebra es no haberse muerto durante todo un año, logro que solamente unos cuantos miles de millones de personas alcanzan también.

 Pero este año es un poco diferente, tal vez se deba a que, no sé porque, siento que estoy exactamente a la mitad de mi vida, lo que significa, si tengo mucha o poca suerte (depende) que moriré a los setenta años, justo antes de la senilidad y la incontinencia, lo cual me parece perfecto. Suficiente se tiene con vivir con la mierda de los demás como para terminar viviendo en la propia.

Esto me lleva a otro asunto que me ha intrigado desde hace unos años: la crisis de la mediana edad. 

Sinceramente no sé si ya me la salté o -lo más probable- si me pegó desde hace mucho, porque sigo igual de idiota que a los veinte años. Sigo tatuándome, sigo andando en motocicleta, sigo leyendo comics, jugando videojuegos, diciendo y escribiendo barbaridades. Me gusta pensar que mi niño idiota interno está muy sano e intacto después de tantos años.

 Y decía que este año es diferente porque, con el tiempo, me he vuelto muchísimo más tolerante; por ejemplo, este año, por primera vez, hice visible la fecha en Facebook y por lo tanto, estoy recibiendo felicitaciones de muchos conocidos. Esto para mí es un logro, porque, básicamente, odio a casi toda la gente.

Esta tolerancia se ha extendido a muchas facetas de mi vida. He dejado ir muchas cosas, he deconstruido partes de mi personalidad y en general, estoy en paz conmigo mismo, y por consiguiente, con el mundo. A pesar de estar rodeado de idiotas la mayor parte del tiempo, estoy contento y con planes a futuro*. Por ejemplo, pienso ponerme hasta el culo el próximo viernes, que es mi fiesta anual con la gente que menos odio en el mundo y que a veces, en momentos de debilidad, llamo amigos.

*Hey, a mi edad, es un lujo planear algo a una semana de distancia.

Así que a la mitad de mi vida, en esas estamos; estoy contento y tranquilo, rodeado de gente que aprecio y me aprecia y, lo más importante, después de tantos años, tantos tropiezos y aciertos, sigo siendo yo, o mejor dicho, una mejor versión de mi mismo.



Mi mismo.



sábado, marzo 03, 2012

La larga marcha.

Estoy agotado. Física y mentalmente estoy agotado.
Me siento como Raymond Davis, el protagonista de “La Larga Marcha” de Stephen King, caminando, siempre caminando sin detenerse, por días, por meses, por años. Siempre hacia adelante, pensando, sin pensar, un paso más.
Dormir, trabajar, gimnasio, cansancio. Una repetición más, un poco de peso más.
Dormir, trabajar, pensar, cansancio. Un pensamiento menos, un poco de peso menos.
Para permanecer en el mismo lugar, hay que avanzar mucho. Aunque al final sólo haya una sombra, o nada. No importa, adelante, un paso más, un pensamiento menos.
Adelante. No hay final, nunca lo hay, sólo una sombra a lo lejos, ya llegaré.

miércoles, agosto 18, 2004

Lo que mal empieza, mal acaba

Pues si...
...pues no y me chingo.

¿Cuantas veces he comenzado algo y lo he dejado inconcluso? ahora mismo me viene a la mente mi proyecto adolescente de tapizar mi cuarto con cajetillas de marlboro, el cual quedo abandonado al llegar a media pared, tambien aquel en que queria armar construcciones scout en miniatura, olvidado despues de la primera, la coleccion de separadores? puff, me los comi, el pequeño cuaderno con observaciones del transito de Jupiter por el cielo? 8 noches lo mandaron a empolvarse a un cajon.

Asi que a que le tiro con esto? dificil respuesta.

Despues de todo, soy un animal de costrumbres, (o acostumbro ser un animal, es lo mismo) y ya estoy demasiado viejo como para cambiar, asi que veamos cuanto me dura este nuevo proyecto.

Yo.

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